El PSOE asegura que tiene que resolver una «herencia de décadas»
En la polémica sobre quién es más responsable de la actual situación de las nóminas municipales sólo el PSOE, que nunca ha gobernado el Ayuntamiento, salvo en el breve intervalo de unos pocos meses con el difunto ex alcalde Gregocio Pérez de Lera, puede presumir de no tener responsabilidad alguna en la cadena de despropósitos que ha terminado en la actual situación de números rojos. Según el concejal socialista Vicente Canuria, a su partido le toca ahora administrar una herencia de casi veinticinco años atrás, cuyas cifras resultan difíciles de valorar desde los lejanos tiempos de la transición democrática y el ex alcalde Juan Morano, salvando el breve paréntesis de Pérez de Lera: establecer en números la evolución de la plantilla municipal desde aquellas lejanas fechas resulta hoy complicado o, al menos, no es cosa de días, teniendo en cuenta que hoy mismo se aprueban unos nuevos Presupuestos y que tampoco pueden compararse con los escasos servicios que se prestaban en otros tiempos, cuando las competencias de los municipios eran también menores. «La herencia viene de décadas», según Canuria, «y el altísimo nivel de interinidad, de dos contratados por cada funcionario, es una bomba presupuestaria que había que resolver algún día». De cara al futuro más inmediato el PSOE promete regular drásticamente la oferta municipal de trabajo, tanto fija para funcionarios como temporal para contratados, creando una «bolsa de empleo» abierta a todos los ciudadanos y que se gestione de forma transparente en función de los clásicos principios de mérito e igualdad de oportunidades. Algunos sindicatos como CC.OO., sin embargo,, acusan al actual equipo municipal de gobierno de iniciar esta nueva gestión sin transparencia ni dar cuentas a nadie, algo en lo que coinciden con la oposición del PP.