No considera necesario que el director de los servicios secretos comparezca en el Parlamento
El Gobierno asegura que no conocía el informe del CNI sobre el encuentro
Zaplana sugiere que la filtración pudo partir del entorno de ERC o del nacionalismo vasco
José Luis Rodríguez Zapatero, ayer, durante su visita a Valencia
El Gobierno dijo «no tener constancia» de que haya un informe del Centro Nacional de Inteligencia sobre la reunión entre Josep Lluis Carod Rovira y dos dirigentes de ETA. Al Ejecutivo tampoco le consta que alguno de sus miembros estuviera informado de la entrevista antes de que se divulgase su celebración. El portavoz gubernamental sugirió que se busque el origen de la filtración del encuentro en «el numeroso grupo de personas» del entorno del líder republicano y de formaciones nacionalistas vascas que estaban al tanto de la operación. Eduardo Zaplana, como ministro portavoz, fue categórico: «no tiene constancia de que ningún miembro del Gobierno tuviera información sobre la reunión de Carod y la cúpula de ETA antes de su publicación». Y fue más allá: «no tiene la más mínima constancia de (la existencia de) un informe» de los servicios de inteligencia sobre la citada entrevista. En definitiva, remató: «no me consta que el CNI haya jugado el mínimo papel en esta cuestión». El portavoz sostuvo que no existe «el más mínimo indicio o sospecha» que conduzca hasta los servicios de inteligencia como fuente de la difusión del encuentro del líder republicano con los dirigentes de ETA Mikel Antza y Josu Ternera. Garantizó, además, que «el Gobierno de España nunca utiliza con fines impropios la información reservada». El nacionalismo como fuente En consecuencia, el Gobierno no cree necesario que el director del CNI, Jorge Dezcallar, comparezca ante la comisión de secretos oficiales del Congreso para informar del conocimiento que tiene su departamento de la reunión celebrada el pasado 4 de enero como han solicitado las fuerzas de la oposición. Zaplana, por el contrario, apuntó a personas cercanas a Carod Rovira o las que intermediaron entre Esquerra Republicana y Batasuna como origen de la información. «Cuando una reunión -dijo- la conocen tantas personas, cualquiera pudo ser» la fuente informante. La ignorancia gubernamental sobre la reunión fue compartida por el candidato del PP, Mariano Rajoy, quien dio su «palabra de honor» de que se enteró por los medios de comunicación del encuentro. Eduardo Zaplana se mostró convencido de que la polémica abierta sobre el conocimiento del CNI de la entrevista y por el origen de la filtración al diario 'ABC' son un intento de desviar la atención sobre el hecho sustancial de que el número dos del Gobierno de la Generalitat se reunió con la dirección de ETA. El portavoz rechazó, además, la apelación de Carod Rovira a sus buenas intenciones para justificarse porque si actuó guiado por la buena voluntad «debería haber dado cuenta al Gobierno inmediatamente» de lo tratado en la entrevista y de la identidad de sus interlocutores. El ministro aprovechó también la apelación del político republicano a sus buenas intenciones para emplazar a José Luis Rodríguez Zapatero a que diga si comparte las preferencias de Pasqual Maragall por la bondad de propósitos de Carod antes que «la pasividad» del Gobierno en la lucha antiterrorista. «¿Comparte esa afirmación?» preguntó no sin recordar que la estrategia contra ETA se ha basado en el pacto antiterrorista firmado con el PSOE hace tres años. Zaplana reprochó a los socialistas que se escuden en la ignorancia sobre los actos de su socio en la Generalitat de Cataluña porque «conocían de sobra» el pensamiento del líder de Esquerra. «No me consta que el CNI haya jugado el mínimo papel en esta cuestión» EDUARDO ZAPLANA Ministro portavoz «El PP se apropia de todas las instituciones del Estado, se apropia de la Fiscalía, se apropia del Parlamento y ahora se apropia también de los servicios de inteligencia» J.L. RODRÍGUEZ ZAPATERO Secretario general del PSOE