Las tropas españolas en Irak volverán a casa el 30 de junio
El 30 de junio. Esa es la fecha de caducidad que José Luis Rodríguez Zapatero puso ayer a la presencia de las tropas españolas en Irak. Sólo si las potencias ocupantes delegan el poder del país en la ONU antes del 1 de julio, los soldados allí destacados desde hace un año se quedarán en la zona. Interrogado a las pocas horas de ganar las elecciones generales sobre si mantenía su compromiso de retirar a los militares de Irak, el futuro presidente del gobierno se ratificó en aquella decisión y explicó sus motivos. «Discrepé abiertamente y desde el primer momento de la intervención, no tenía razones, dividía más que unía y los argumentos que nos dieron no tenían credibilidad», dijo en alusión a las armas de destrucción masiva o la lucha antiterrorista. Además, el secretario general del PSOE está convencido de que la ocupación de Estados Unidos y sus socios «se ha gestionado mal». «Si no hay un cambio en virtud del cual la ONU se haga cargo de la situación y las fuerzas de ocupación cedan el poder político, las tropas españolas regresarán», subrayó. También en este punto quiso el líder socialista dejar constancia de su nuevo talante: intentará que la retirada de las tropas españolas no parezca una decisión unilateral, como lo fue su envío. Antes de tomar una decisión, Rodríguez Zapatero pretende «reunir a las fuerzas políticas», porque «quiero que sea una decisión no sólo de un gobierno, quiero empezar cambiando las cosas, porque creo que tiene que ser una decisión amplia». Eso sí, «las tropas españolas que están en Irak volverán a casa», insistió. Estados Unidos cree que todavía es muy pronto para conocer la postura definitiva del futuro Gobierno español en Irak. «En lo que respecta al tema de las tropas españolas, vamos a ver cómo evolucionan las cosas», declaró un portavoz norteamericano.