El líder del PSOE convocará a todos los presidentes autonómicos a una conferencia en el Senado y se reunirá con Ibarretxe
Zapatero gobernará en minoría pero con acuerdos con todos los partidos

?osé Luis Rodríguez Zapatero sólo nombrará ministros del PSOE o independientes. El vencedor de las elecciones generales anunció ayer que formará un gobierno «monocolor» en el que no quepan fórmulas como el tripartito catalán por lo que, al no tener mayoría absoluta, se verá obligado a dialogar con todas las fuerzas políticas de las Cortes para poder gobernar. En su primera comparecencia, señaló las prioridades en su futuro ejecutivo: forjar una «gran alianza» de partidos y de países occidentales contra el terrorismo, recomponer las relaciones con las comunidades autónomas y dar un giro a la política exterior para que «España vuelva a entenderse con Europa» y tenga unas «excelentes relaciones» con Marruecos. «Vamos a preparar la investidura de un gobierno que esté en condiciones de tomar decisiones desde el primer día». El secretario general del PSOE quiso sosegar de inmediato a los que temen que en La Moncloa entre una coalición de partidos de izquierda y nacionalistas como IU o ERC. Gobernará en solitario para que sus manos no estén atadas y alcanzará acuerdos concretos con las formaciones parlamentarias. En cuanto a la investidura, en el PSOE aseguran que Zapatero no va a tener problemas en recabar el apoyo de la mayoría de partidos, salvo el PP. El futuro presidente lanzó un mensaje de confianza a los electores al afirmar que su gabinete contará con personas con experiencia y que será «eficaz, solvente, austero, dialogante y tolerante». «Hoy estamos de estreno. A partir de ahora van a cambiar muchas cosas en la política española». Y la primera, dijo, van a ser las formas en las relaciones con las instituciones y con sus rivales. Humildad En su primera reunión tras las elecciones, Zapatero pidió a los miembros de la Ejecutiva «más humildad que nunca» para dar ejemplo de la impronta que pretende dar a la vida pública y que, entre otras medidas, supone reunirse con el futuro jefe de la oposición periódicamente para mantener una relación de normalidad que él, lamenta, no tuvo. En ese escenario desveló que durante la noche electoral, una vez conocido que iba a ser el próximo presidente del Gobierno, mantuvo una conversación «cordial» con el lendakari Ibarretxe, con quien acordó mantener un encuentro después de su investidura para normalizar las relaciones institucionales. Zapatero también se comprometió a convocar en el Senado la conferencia de presidentes de las autonomías y sentar unas nuevas bases de «diálogo abierto y cooperación» entre el gobierno de la nación y los de las 17 comunidades, sean del color político que sean. La sorprendente victoria del PSOE en las elecciones ha quedado marcada por el efecto que sobre el resultado tuvieron los atentados del 11-M y la forma en que Aznar gestionó la información sobre la autoría de la masacre. Al ser preguntado por ese factor en una multitudinaria rueda de prensa, se molestó: «Hay que tener mucho respeto a la ciudadanía cuando vota, especialmente con una participación tan alta». Destacó que desde el fin del franquismo los españoles han tenido un comportamiento democrático y maduro, «y a ver si los medios internacionales entienden que en España había ganas de cambio. Otra cosa es que en el exterior no se reflejara por el poder del Gobierno». Con aquellos crímenes aún muy presentes, subrayó que su primer objetivo será un combate sistemático contra el terrorismo. Colaborará con el Ejecutivo en funciones para luchar contra «todos los tipos» de terrorismo y reunirá a todas las fuerzas políticas para afrontar el nuevo desafío a la seguridad del país con unos principios que sean «ampliamente compartidos y respaldados». Zapatero espera que ese consenso no se limite a los partidos españoles, sino que se extienda a los países democráticos y occidentales que estén dispuestos a forjar «una gran alianza contra el terrorismo» en la que ningún Estado tome decisiones ni emprenda guerras «unilaterales». «A partir de ahora van a cambiar muchas cosas en la política española» RODRÍGUEZ ZAPATERO Futuro presidente del Gobierno