| Perfiles | José Bono y Alfredo Pérez Rubalcaba |
«Barón», patriota, católico y seductor
LEANDRO
Tras gobernar durante más de 20 años Castilla-La Mancha, donde ha conseguido seis mayorías absolutas consecutivas, José Bono ha cruzado finalmente el Tajo. Pero no lo ha hecho para convertirse en líder de su partido y optar a la presidencia del Gobierno, sino para ser ministro de Zapatero, el joven político que contra todo pronóstico le apartó de la secretaría general en el 35 Congreso celebrado en julio del 2000, por sólo nueve votos. «Estoy hasta el moño de escuchar que la patria y Dios son de derechas», aseguró en un mitin preelectoral este «barón» por excelencia del PSOE, antinacionalista a machamartillo y católico, con gran capacidad de seducción, que cuenta con amigos en el Partido Popular como Gallardón o Juan José Lucas. Bono fue quien presentó al juez Baltasar Garzón a Felipe González, que le incluyó como número dos en Madrid. Nacido en Salobre (Albacete) hace 53 años, hijo de un alcalde franquista, Bono estudió con los jesuitas y se licenció en Derecho por la Universidad de Navarra. Su entrada en política la hizo como militante en movi-mientos católicos contestarios y en 1973 ingresó en el Partido Socialista del Interior de Tierno Galván, que luego sería el PSP. Como abogado intervino en numerosas defensas ante el Tribunal de Orden público franquista y ejerció la acusación particular en el juicio por la matanza de Atocha. Renovó su escaño en el Congreso de los Diputados en los comicios del 28 de octubre del año 1982, donde nuevamente encabezó la lista socialista por Albacete. Está casado y tiene tres hijos varones y una niña chilena adoptada.