| Reportaje | Cánticos de la provincia |
La máxima esencia en el Desenclavo
La procesión del Santo Cristo del Desenclavo es el punto de partida del Sábado Santo, cuyos desfiles se cierran con La Soledad y Camino de la Luz
A partir de las cinco de la tarde del sábado partirá de la iglesia de Santa Marina la procesión del Santo Cristo del Desenclavo organizada por la cofradía del mismo nombre. Esta joven hermandad penitencial redactó el tres de julio de 1992 el acta fundacional para constituir y aprobar posteriormente sus Estatutos. Lo más destacado del cortejo es el momento denominado como El acto del Desenclavo, que da nombre a la procesión constituyendo la propia esencia de la cofradía. Delante de la portada del Perdón en la Basílica de San Isidoro, tres hermanos de la orden se encaraman al Cristo Crucificado - articulado de Manuel López Becker, realizado en el año 2000 procediendo al descenso de la imagen de una manera lenta y respetuosa mediante un sudario. A continuación se ubica el cuerpo en un catafalco con faroles en las esquinas donde residirá durante el resto de la procesión. Durante el acto del Desenclavo se entonan cánticos del «Cantar de las Llagas» a cargo de varias hermanas de la cofradía, estrofas recogidas de la zona leonesa de la Sobarriba y más concretamente del pueblo de Tendal. Del mismo modo se ha incorporado durante los últimos años el cantar : «Ya se dispone Jesús», procedente del citado pueblo. El lugar elegido para la representación de la bajada del cuerpo de Cristo no es accidental puesto que en el tímpano de la portada románica de El perdón se manifiesta la misma acción ejecutada por la hermandad afincada en la parroquia de Santa Marina. El acto del Desenclavo se ha consolidado dentro de las tradiciones del período pasional, dando buena cuenta de ello el gran número de público asistente al evento. Destacar también el canto de la Salve a cargo de las Clarisas desde su cenobio al paso del cortejo procesional. Además del referido Cristo de Bécker, el patrimonio de la Cofradía está compuesto por la Virgen de la Sexta Angustia y Nuestra Señora de las Candelas realizada por Jorge Rodríguez en 1994 en madera de pino. El Cristo atado a la columna, responde a una tipología muy utilizada durante el período barroco, siendo una obra muy cercana al escultor Pedro de Mena realizada durante el siglo XVII. En 1995 ejecuta el imaginero Amancio González un Nazareno de corte expresionista con un rostro muy demacrado que responde a la advocación de Santo Cristo de las Injurias. Por último en 1998 el escultor cartagenero Jesús Azcoytia plasma la Virgen del Desconsuelo llegando la talla a León el 19 de marzo de ese mismo año. La soledad La Hermandad de Jesús Divino Obrero organiza la procesión de la Soledad que tendrá lugar su salida a partir de las siete de la tarde de la iglesia del mismo nombre, parroquia del barrio de El Ejido. Los pasos elegidos para el cortejo son Las Tres Marías, realizado por Víctor de los Ríos entre los años 1956-57, representa a la Virgen, María Magdalena y María Salomé. La obra tan controvertida denominada Hacia al Padre, del venezolano Sánchez Mendizábal del año 1984. El imaginero sevillano Jesús Iglesias deja su impronta en el patrimonio leonés mediante la ejecución de la obra de El San Juan en 1994. Destaca por encima de todas ellos el grupo escultórico conocido como La Resurrección, obra del imaginero cántabro Víctor de los Ríos esculpido en 1959. La Banda de Cornetas y Tambores es la más antigua de la Semana Santa leonesa fundada en 1959, siendo sus fundadores, José del Olmo y Eduardo Amor. En la década de los años ochenta se introduce un nuevo instrumento como es la gaita. También han sido pioneros en la incorporación de la mujer a los desfiles procesionales con los mismo derechos y obligaciones que el hombre. La fiesta de la hermandad tiene lugar el 1 de mayo en clara alusión a los motivos laborales que esgrimen en la titularidad de su nombre. Camino de la luz La cofradía del Santo Sepulcro Esperanza de la Vida asentada en la parroquia de San Froilán en el populoso barrio de la Chantría organiza la procesión denominada como Camino de la Luz. Tiene como finalidad la entrega de diversos recipientes que contienen el fuego sagrado en distintos puntos eclesiásticos de la ciudad. Los lugares elegidos para realizar la entrega son la parroquia de San Martín y el convento de las Concepcionistas. Otro de los momentos destacados de la procesión titular del Sepulcro se produce en la recogida de la procesión en el rito del Fuego y la Vigilia Pascual. El hermano maestre entrega el fuego a la parroquia y el resto de hermanos se descubren dando comienzo a partir de ese instante la Vigilia Pascual. El resto de los participantes encienden velas mientras entonan cánticos de alabanza, según plasman los Evangelios. Como curiosidad, mencionar el libro denominado «Memento» que contiene los nombres de los hermanos fallecidos que sirve a modo de recordatorio.