La operación se llevó a cabo de forma simultánea en Madrid, Barcelona, Vizcaya y Cantabria
La policía desarticula una red islamista que reclutaba «muyahidines» para Irak
Los cuatro detenidos, entre ellos un español, están ligados a las redes terroristas argelinas
La policía llevó a cabo el jueves en varias ciudades españolas una redada contra el terrorismo islámico que se saldó con cuatro personas detenidas, a las que los investigadores acusan de formar parte de una célula de apoyo a Al Qaida. Se trata de tres ciudadanos argelinos y un español, todos varones, que estarían relacionados con la infraestructura en Europa de la organización que dirige Osama Bin Laden. Según fuentes policiales, habrían realizado labores de recaudación de fondos y falsificación de documentos para una red que captaba muyahidines para luego enviarlos a Irak a combatir a las fuerzas de la coalición internacional que ocupa el país. La operación se llevó a cabo de forma simultánea en las provincias de Madrid, Barcelona, Vizcaya y Cantabria. Según el Ministerio del Interior, los presuntos activistas son Redouane Zenimi, Bachir , de 35 años y detenido en la localidad barcelonesa de Vilanova i la Geltrú junto a un amigo suyo que después quedo en libertad; Samir Mahdjoub, Sami Menardo , argelino de 31 años y capturado en Deusto (Bilbao); Mohamed Ayat, argelino de 40 años y detenido en Madrid, y Francisco García Gómez, un español de 46 años residente en Castro Urdiales pero detenido también en Bilbao, donde comparte un negocio de ropa con el otro supuesto terrorista capturado en la capital vizcaína. Sus arrestos se realizaron en el marco del sumario de la llamada operación Dátil, inaugurada por el juez Baltasar Garzón en noviembre de 2001, cuando fue desmantelada la conocida como «célula española» de Al Qaida y detenidos sus principales dirigentes, entre ellos a su presunto cabecilla Imad Eddin Barakat Yarkas, Abu Dahdah . El Ministerio del Interior sostiene que la labor de los cuatro arrestados consistía en «proporcionar documentos falsos a miembros de la estructura terrorista» y obtener fondos para financiar las actividades de su red en otros países europeos. La documentación falsa y el dinero obtenido era utilizado después -siempre según el comunicado de Interior- para «dar cobertura a los mujaidines (combatientes islámicos que hacen la guerra santa) reclutados para ser enviados a Irak a luchar contra las tropas de coalición». Otras fuentes de la investigación les atribuyen tareas de captación de personas para los campos de entrenamiento de Al Qaida. Constituirían, por tanto, una célula logística encuadrada dentro de una red europea cuya dirección sitúa Interior en Alemania y que estaría «íntimamente ligada» a la llamada «célula de Hamburgo», que preparó y ejecutó los ataques del 11 de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas y el Pentágono. Su infraestructura se completaría con otros grupos, el principal asentado en Italia y ya desarticulado que captaba y enviaba guerrilleros a Irak. En el Reino Unido se habría alojado otra célula del entramado, que según los investigadores intentó perpetrar un atentado en Londres con sustancias tóxicas y venenosas. En Portugal fue desarticulado otro grupo encargado de la falsificar papeles y por último en España «estaban los aparatos de financiación y falsificación», según Interior.