Cerrado el cerco en torno a la red ilegal de venta de explosivos usados en la masacre
El Servicio de Intervención de Armas y Explosivos de la Guardia Civil, casi tres meses después del 11-M, ha logrado cerrar el cerco en torno a la vasta red ilegal de venta de explosivos tejida sobre todo en Asturias -pero también en León y Galicia- y que abasteció de más de 200 kilos de goma dos y de detonadores a los terroristas de la célula islamista que perpetró los atentados. Las pesquisas, según fuentes del caso, han sido «especialmente complicadas» habida cuenta de «poco control» existente hasta ahora en las explotaciones mineras de la zona.