Diario de León

El escritor y periodista recibió la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo de manos de Amparo Valcarce

Crémer: «Nunca me arrepentiré de haber soñado con un mundo mejor»

«Estoy al borde de los cien años, y llevo al menos ochenta haciendo versos y prosas a granel»

María Jesús Muñiz Prieto
León

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«Sospecho que no me queda tiempo ni impulso, pero confío en que no se quebrarán los dos pilares a los que he permanecido asido: la poesía y el trabajo». Con estas palabras concluía su agradecimiento ayer Victoriano Crémer a las autoridades y amigos que se reunieron en la Subdelegación del Gobierno para participar en el homenaje en el que se le entregó la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo, que le fue concedida por el Consejo de Ministros el pasado mes de enero. Le hizo entrega de la medalla la secretaria de Estado de Asuntos Sociales, Amparo Valcarce, quien destacó el orgullo que supone para los leoneses el talento, la brillantez literaria y la integridad política de un hombre que, al borde de los cien años, se declara satisfecho de haber realizado «durante al menos ochenta años versos y prosas a granel». Crémer declaró sentirse «sorprendido y emocionado» por recibir el galardón, aunque aseguró que sus merecimientos «no alcanzan un nivel tan sobresaliente». Se definió como «un obrero al cual por generosa licencia de los dioses le dio por hacer versos, oficio en verdad poco rentable»; y resumió el saldo de tan intensa carrera con los versos de Machado: «Al cabo nada os debo, debéisme cuanto he escrito...». Siempre la ironía Haciendo gala de su provervial ironía, el escritor reflexionó sobre el galardón que se le concedía explicando que «el trabajo no es ni una maldición ni una exaltación»; y que «el trabajador que en realidad lo fuera lo primero que haría por su voluntad sería tumbarse» y dejarse llevar por las musarañas. De su pasado, además de reconocerse como un trabajador en los oficios más variados desde niño, recordó: «Sufrí como todo el mundo decaimientos y exaltaciones, y nunca me arrepentiré de haber soñado con un mundo mejor». «Fueron tiempos de violencia y esperanza, dijo, en los que se endurece el cuerpo y se descubre el alma de las cosas». Del presente, aspiró a seguir asiéndose a la poesía y el trabajo cuando «se concitan las voces que nos alertan ante la crisis del mundo». «Fueron tiempos de violencia y esperanza en los que se endurece el cuerpo y se descubre el alma de las cosas» VICTORIANO CRÉMER, escritor y periodista

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