El ministerio reclama información sobre el monumento y un plan director de recuperación y musealización de los restos

Fomento se plantea incluir la iglesia de Marialba en las ayudas del 1% cultural

Por primera vez se contempla la posibilidad de invertir en el importante templo paleocristiano Intervención:

León

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Las ruinas de la basílica paleocristiana de Marialba de la Ribera fueron rescatadas a finales del siglo pasado de un montón de tierra en las eras del pueblo, excavadas en los años sesenta por un equipo de expertos alemanes, vueltas a cubrir para preservarlas del deterioro y olvidadas por los planes inversores de las administraciones públicas competentes en materia de patrimonio. Hasta hoy. El pasado mes de abril el alcalde de Villaturiel, Valentín Álvarez Redondo, solicitó que los restos del templo accedieran a las subvenciones que el Ministerio de Fomento otorga a proyectos patrimoniales con cargo al 1% cultural, y la pasada semana recibió una primera respuesta. El ministerio reclama ahora información sobre la importancia del monumento y solicita un plan director de actuaciones para rescatar y musealizar las ruinas. Lo hace a título informativo, «sin carácter vinculante», matiza el documento; pero es el primer paso para poner en valor uno de los más destacados elementos patrimoniales de la provincia, incomprensiblemente condenado hasta ahora al abandono y el olvido. El arquitecto Melquíades Ranilla es el encargado de presentar las líneas generales del plan director. Ya en el 2000 presentó otro proyecto a la Junta para solicitar la colocación de una valla alrededor de las ruinas con el objetivo de aislarlas y evitar su deterioro. Ranilla, que además ultima su tesis doctoral en Historia del Arte sobre este templo paleocristiano, propone retirar el relleno de tierra y arena depositado tras la excavación de los años sesenta, para descubrir los restos hoy ocultos; limpiar los elementos constructivos; construir un elemento de madera que cubra y proteja la construcción; crear un sistema de pasarelas para recorrer el espacio sobre los cimientos del edificio y poner en valor el entorno, con una correcta señalización y promoción. Se trata de rescatar del abandono (inexplicable para algunas asociaciones de defensa del patrimonio, como ProMonumenta) a la única iglesia paleocristiana de Castilla y León, y uno de los pocos ejemplos que conservan los rasgos de aquellas primeras construcciones del cristianismo. Rasgos que en gran parte se ocultan bajo una capa de tierra y arena en las eras de Marialba de la Ribera, pero cuyo valor se ha reivindicado por distintos investigadores desde principios del siglo XX. Según Ranilla, fue Inocencio Arredondo el primero que se acercó a las ruinas, descubiertas a finales del XIX, y realizó excavaciones y dibujos. En ellos se basó Gómez Moreno en su Catálogo Monumental de León, y más tarde en Primicias del arte cristiano, en la que dibujó un esquema de la planta del templo. También Ramón Menéndez Pidal en Historia de España habla de esta basílica, y la considera como la mayor iglesia martirial (dedicada a la custodia de reliquias de mártires). Pero la excavación arqueológica en profundidad se produjo entre 1967 y 1969, de la mano de la Cátedra de San Isidoro (con Antonio Viñayo al frente) y del Instituto Arqueológico Alemán. Fueron Theodor Hauschild yHemult Schuunk quienes dirigieron las excavaciones y sacaron al exterior las entrañas de la iglesia. Presentaron sus conclusiones y fotografías en un congreso, pero Hauschild se guardó su cuaderno de notas y aún no lo ha hecho público. Los restos fueron enterrados de nuevo, a la espera de un proyecto de recuperación adecuado. Más de treinta años después, quizá el monumento ignorado pueda salir de nuevo a la luz. «El monumento de Marialba merece estar presente en todas las rutas turísticas» MELQUIADES RANILLA, redactor del Plan Director

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