La basílica que no mira donde manda el cristianismo
Los preceptos del cristinanismo son claros con respecto a la orientación de los templos: ha de ser Este-Oeste. La iglesia de Marialba, sin embargo, no respeta estos cánones; su orientación es Norte-Sur. Un dato que permite adivinar a los investigadores que el edificio original tenía un uso bien distinto al religioso. En cambio, las tumbas encontradas en el ábside (trece, una de ellas más grande, lo que desata todo tipo de interpretaciones simbólicas) sí tienen la orientación adecuada. El edificio fue seguramente saqueado y arrasado, a juzgar por la fragmentación de los restos de cerámica y tumbas que han aparecido en las excavaciones, demasiado destrozados. No es descabellado pensar tampoco que la zona fue abandonada durante la invasión musulmana; y en la época de la repoblación reutilizada para otros menesteres (han aparecido en su interior silos de almacenamiento de alimentos y basuras). Suposiciones a falta de datos concretos. Marialba es Monumento Nacional desde 1979; y fue declarada Bien de Interés Cultural y Zona Arqueológica desde el 2000.