La deflagración provocó 12 heridos, uno de ellos con graves quemaduras, y daños materiales
Mueren dos obreros al explotar un almacén ilegal de pirotecnia en Madrid
Una negligencia pudo ser la causa de la explosión, ya que la empresa no podía almacenar munición

Estado en el que quedó la fábrica de productos pirotécnicos situada en Vallecas, tras la explosión
Dos personas murieron y otras 12 resultaron heridas, una de ellas con quemaduras graves, como consecuencia de una explosión que tuvo lugar ayer en un almacén de material pirotécnico situado en el barrio madrileño de Vallecas. La deflagración afectó a una empresa cercana y a un edifico donde once familias tuvieron que ser desalojadas. El dueño de la fábrica fue detenido ayer. La nave industrial donde está ubicada la empresa Molina Armas Efectos Especiales, en el polígono de La Teja del Puente de Vallecas, tenía autorización municipal para almacenar material cinematográfico, «pero no para albergar munición», explicó el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, quien destacó que la «brutal» explosión podría «haber tenido efectos más graves». Las dos víctimas, Arturo Sánchez y Valentín Fernández, que trabajaban en una empresa de parachoques colindante a la siniestrada, recibieron de lleno la explosión. Ambos quedaron sepultados por los escombros y no fue hasta una hora y media después del incidente, que se produjo sobre las 9.00 de la mañana, cuando los bomberos del Ayuntamiento de Madrid desplazados al lugar de los hechos dieron con sus cuerpos. Del resto de la docena de heridos, cinco fueron hospitalizados en dos centros médicos de Madrid. De ellos, el más grave es un hombre de 42 años de edad que presenta quemaduras de segundo grado en la cara, cuello y espalda y que permanece en la UCI del hospital de La Paz. Las restantes víctimas, dos vecinos de la vivienda dañada, una madre y su hijo que pasaban por el lugar del siniestro y el dueño de la nave, fueron ingresados con heridas leves y crisis de ansiedad. Otras siete personas recibieron atención médica en un hospital de campaña instalado por el Samur-Protección Civil. Negligencia Tras inspeccionar el lugar del siniestro, Ruiz-Gallardón explicó que el local donde se produjo la explosión era «un almacén de efectos especiales cinematográficos que, según la licencia, sólo tenía autorización para albergar armas que se usan en los efectos especiales cinematográficos». Aunque reconoció que «no estamos aún en condiciones de decirles la causa de la explosión y el posterior incendio», el alcalde madrileño insistió en que la investigación de la Policía Científica «permitirá saber la causa de la explosión brutal en un sitio que no tenía licencia para almacenar ningún tipo de munición», en una visible negligencia de la empresa pirotécnica. Este tipo de compañías como Molina Armas se dedican a la producción de efectos físicos, mecánicos y pirotécnicos para clientes de todo tipo, desde el sector principal, el cinematográfico, hasta el publicitario.