El presidente recuerda que el barón extremeño expresa con «pasión» sus ideas y que «a veces lo hace con poca fortuna»
Zapatero defiende la libertad de Ibarra para intervenir en el debate territorial
Ibarra asegura que sus declaraciones se encuentran en la «línea ortodoxa» del partido socialista

Zapatero y su homólogo en Túnez, Mohamed Ghannouchi, durante la rueda de prensa que ofrecieron ayer
José Luis Rodríguez Zapatero salió ayer en defensa de Juan Carlos Ibarra y de su derecho para opinar sobre el debate territorial. Habituado a las polémicas que periódicamente provoca el presidente extremeño, el jefe del ejecutivo trató de zanjar la cuestión al asegurar que la libertad de expresión es un derecho al que «tenemos que acostumbrarnos en la España democrática». El presidente de Extremadura aseguró ayer que sus opiniones están en la «linea ortodoxa» del PSOE. En sus viajes internacionales el presidente del gobierno prefiere eludir las preguntas sobre asuntos domésticos. Sin embargo, las críticas implícitas de Rodríguez Ibarra a Pasqual Maragall y a Manuel Chaves con las reformas autonómicas como telón de fondo le obligaron a dejar a un lado, en su visita oficial a Túnez, esta norma no escrita y desde allí intentar minimizar el revuelo originado, además de abordar otras cuestiones de ámbito nacional. Recordó que esta no es la primera vez que el barón extremeño expresa con tanta «pasión» sus ideas y, aunque reconoció que a veces lo hace con más «y otras veces con menos fortuna», adelantó que de ahora en adelante «tenemos que acostumbrarnos en la España democrática a que la gente se exprese con libertad en un debate como el de las reformas que el Gobierno quiere introducir para mejorar el estado de las autonomías, que ha sido el del progreso». Consciente de que al PP «le preocupa» esta discusión pública (tal y como manifestó Mariano Rajoy el pasado martes), Rodríguez Zapatero defendió la legitimidad de su gobierno para proponer reformas y recordó que las iniciativas que ahora están sobre la mesa estaban en el programa electoral del PSOE «que votó la mayoría de los españoles» el pasado 14 de marzo. Unos cambios territoriales que, a su juicio, «perfeccionarán» el funcionamiento del Estado y «harán avanzar el progreso general de nuestro país». Artículo 2 Juan Carlos Rodríguez Ibarra moderó ayer las críticas a sus compañeros y, en declaraciones a distintas radios, precisó que no se refería a Cataluña y Andalucía cuando habló de comunidades que querían apellidarse históricas para participar en un «pillaje», sino «por ejemplo, a Baleares». El presidente extremeño expresó también sus sorpresa por la polvareda que han levantado sus declaraciones mientras que «no produce ningún escándalo el que dice que si se arregla el problema vasco en la línea defendida por el lendakari, ETA deja de matar». Rodríguez Ibarra aseguró que sus opiniones están respaldadas por el artículo 2 de la Constitución, que establece la unidad de España, y «entre las líneas ortodoxas de mi partido». Comunicación José Luis Rodríguez Zapatero aludió también al término de su visita a Túnez a la reunión que mantuvo con el presidente del PNV, José Jon Imaz. El jefe del Gobierno está convencido de que en sus primeros meses de mandato las relaciones entre el Ejecutivo central y el de Vitoria «han mejorado sustancialmente» y se han sentado las bases para lograr un entendimiento «a medio plazo». «Hemos pasado de la incomunicación y el enfrentamiento del Gobierno vasco y el español a la comunicación. Con discrepancias de fondo en lo que afecta al Plan Ibarretxe, pero desde la comunicación y el diálogo». En Túnez, Zapatero alabó este cambio porque es un elemento «necesario» de estabilidad para el país.