Los fondos de cohesión, la única fisura entre los aliados europeos
No todo fueron acuerdos en la primera reunión tripartita entre España, Alemania y Francia. El reparto de los fondos de cohesión tras la entrada de diez nuevos países en la UE es un punto de fricción entre los tres gobiernos de la nueva alianza europeísta y ayer sus presidentes no escondieron sus diferencias. Zapatero no logró en la reunión de ayer el apoyo explícito de Francia y Alemania a su petición de que la retirada de los fondos a España se haga de forma gradual y tampoco alcanzó el compromiso de que su presupuesto supere el 1% del presupuesto de la UE. Chirac lo reconoció sin tapujos: «Quizás -dijo- éste es el único punto en el que no estamos de acuerdo». Y Schroeder lo corroboró: «Hay mucho trabajo por hacer». El presidente francés, Jacques Chirac, hizo una larga exposición sobre los intereses de cada país y recordó que Alemania es el principal «pagador» y se ve obligado a cumplir, además, las exigencias presupuestarias que marca Europa sobre déficit, lo que le obliga a disminuir su gasto social en una situación que no es justa. En cuanto a España, Chirac calificó de «legítima» su petición de una disminución gradual de la retirada de los fondos y en relación a Francia no dudó en dejar claro que no está dispuesto a renunciar a los acuerdos sobre política agroalimentaria que hay firmados y que tienen como horizonte temporal el 2013. El debate sobre los fondos de cohesión está más abierto que nunca y cada uno de los países de esta nueva alianza defenderá sus intereses «hasta alcanzar compromisos que beneficien a todos». Francia, Alemania y España quieren defender su estructura industrial, que según Schroeder es importantísima, y apuestan por cooperar en materia de investigación y desarrollo.