También se permitirá a los empresarios darles de alta en la Seguridad Social
Los extranjeros con al menos un año de trabajo regularizarán su situación
Caldera prevé aprobar estas fórmulas de regularización a partir de octubre
Jesús Caldera, acompañado de la presidenta de la Comisión de Trabajo del Congreso, Carmen Marón
Un año de trabajo clandestino bastará a los inmigrantes sin papeles para acceder a la legalidad. Eso sí, siempre que los extranjeros logren probar esta relación laboral ante Magistratura. El ministro de Trabajo, Jesús Caldera, desgranó ayer en el Congreso los ejes básicos del reglamento que desarrollará la Ley de Extranjería y que fue presentado hoy oficialmente a la mesa de diálogo social, un foro que reúne a sindicatos y empresarios. Este texto, que Caldera anunció que se aprobará en octubre, permitirá a los empresarios que hayan contratado a irregulares saldar sus cuentas para evitar ser sancionados por la Administración. El ministro calificó este método de regularización por «arraigo laboral» de «innovador y radical» y aseguró que será un instrumento muy útil para acabar con la contratación ilegal. Caldera desveló la clave del procedimiento que regirá la futura legalización de inmigrantes y que hasta ahora había sido un secreto de Estado en su departamento: «si la persona que se encuentra en situación irregular presenta una denuncia y se demuestra que la relación laboral dura al menos un año ello producirá como efecto que el extranjero pueda acceder a un permiso». En ese caso, el empleador tendrá dos opciones, en función de que esté dispuesto o no a llegar a un acuerdo con el inmigrante que contrató de manera irregular. La primera es que podrá pagar con carácter retroactivo todos los atrasos a la Seguridad Social y al propio trabajador, además de abonar una multa. De esta manera, podrá terminar con la relación que mantenía con el clandestino. El irregular tendrá entonces un permiso de búsqueda de trabajo por tres meses antes de ser expulsado. La otra opción será menos traumática para ambas partes: el empresario podrá ahorrarse la multa si «liquida las deudas con el trabajador y los organismos públicos correspondientes», pero para ello tendrá que contratar al inmigrante por al menos un año. Evitar fraude Este sistema -subrayó Caldera- tendrá todo tipo de garantías para evitar los fraudes. Así, las autorizaciones de trabajo concedidas a los inmigrantes que denuncien no entrarán en vigor si sólo existe una oferta laboral. Para que los permisos se hagan efectivos será necesario que el extracomunitario se afilie y se dé alta en la Seguridad Social. Según Caldera, este requisito «evitará la compraventa de ofertas de empleo de las que se lucran las mafias sin escrúpulos». El ministro subrayó que la fórmula del «arraigo laboral» de un año «puede ser a medio plazo un eficaz revulsivo» contra la ilegalidad. No obstante, el titular de Trabajo reconoció que antes de que este sistema comience a aplicarse con la entrada en vigor del reglamento de la Ley de Extranjería, la Administración debe resolver la situación de los miles de clandestinos que ya se encuentran en España.