El presidente de la comisión solicitó un informe a los servicios jurídicos del Congreso
Rivero busca fórmulas jurídicas para que declaren los confidentes
IU plantea la posibilidad de interrogar a los detenidos a través de cuestionarios
Zaplana asegura que su partido no abandonará la comisió
El presidente de la comisión de investigación del 11-M, Paulino Rivero, ha encargado un informe a los servicios jurídicos del Congreso para estudiar fórmulas que permitan recoger el testimonio de los confidentes policiales vinculados a la trama sin que comparezcan de forma presencial. Según informaron fuentes de la comisión, Rivero solicitó el informe después de que IU-ICV planteara la posibilidad de interrogar, a través de un cuestionario, a algunos de los confidentes que están en prisión por su papel en el robo de explosivos usados en los atentados de Madrid. La comisión del 11-M rechazó el pasado miércoles, aunque sin descartarse de forma definitiva, la petición del PP de que se citara a declarar al marroquí Rafá Zouhier y a Emilio Suárez Trashorras, miembros de la llamada «trama asturiana» y encarcelados por su presunta relación con los terroristas. La intención de Rivero es que se «exploren distintas fórmulas» para ver la viabilidad legal de que ambos declaren sin necesidad de que lo hagan «in situ» ante la comisión, según las mismas fuentes. El PSOE cree que estos testimonios han de enmarcarse en la investigación judicial y que no sería positivo ni ejemplarizante que acudieran al Parlamento personas a las que se les imputa colaboración con los autores del 11-M. El informe fue solicitado ayer, viernes, y se prevé que la comisión disponga de él la próxima semana para que se pueda analizar en la reunión del próximo 5 de octubre, día en que se pondrá fecha a las nuevas comparecencias, incluida la del ex presidente del Gobierno José María Aznar. En esta tanda de interrogatorios se encuentran mandos de la Guardia Civil y de la Policía de Asturias, así como responsables policiales en el control de explosivos, citados a declarar por la información que puedan aportar sobre la trama de los confidentes. Rivero restó ayer valor a las amenazas del PP de abandonar el citado órgano si no declara ante el mismo el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y afirmó que al final se impondrá «la prudencia y la responsabilidad». Por su parte, la diputada de Nafarroa Bai, Uxue Barkos, tildó la petición de comparecencia de Zapatero de «pataleta» del PP y se congratuló de que la comisión no haya permitido a los populares convertirla «en un circo». Rivero, en declaraciones a Radio Euskadi, destacó el «buen trabajo» que está desarrollando la comisión, a pesar de que consideró que PP y PSOE no han hecho un esfuerzo por transmitir «objetivamente» lo que ha ocurrido. Respecto a la petición de comparecencia de Zapatero por el PP, explicó que ha habido «muchos tiras y afloja y mucha escenificación de las cosas», pero añadió que al final se impondrá «la prudencia y la responsabilidad» y el PP seguirá colaborando y trabajando en el seno de la comisión del 11-M.