Los vecinos dieron durante todo el día de ayer muestras de apoyo a una familia rota por el dolor
«Es una barbaridad; las calles de este pueblo se han callado de impotencia»
En Toral de los Guzmanes ya ondea la bandera de España con el crespón negro en señal de luto oficial
El ambiente que se vivió ayer en Toral de los Guzmanes era de silencio absoluto. Un silencio turbio, un silencio que respondía a la impotencia de sus vecinos por borrar de un plumazo el dolor de la muerte de Aurora Rodríguez García, que ayer cumplía 23 años. Frente a la casa de los padres (Raimundo y María Teresa) donde nació y creció, se sucedieron escenas de dolor de amigos y familiares que entraban y salían del domicilio con la expresión rota de dolor. Los comentarios susurrados hablaban de una familia consternada por la tragedia, de la primera reacción al negar que fuera ella, de Aurora y de sus meses en la ciudad condal. Todos hablaban de cómo se habían enterado. «Esto es una barbaridad, un hecho que no tiene contestación» o «las calles de este pueblo se han callado de impotencia» fueron algunos de los comentarios que se escucharon junto a la vivienda de la familia. Era la menor de tres hijas. Guapa y de aspecto menudo, sus amigos la definen como una chica tranquila, formal y amiga de sus amigos. La noticia se extendió como la pólvora cuando emitieron las imágenes por el Telediario a la hora de comer. Gonzalo, su novio, reconoció en seguida la fachada del piso de Barcelona y comenzaron las horas de incertidumbre. Antes, su familia directa se había pasado la mañana telefoneando a Aurora para felicitarle por su cumpleaños, llamadas que nunca fueron contestadasm, por lo que las sospechas se iban confirmando. La hermana de la joven investigó la notica a través de Internet, pero a las cinco menos diez de la tarde una llamada desde Barcelona corroboró lo que todos se temían. El Ayuntamiento de Toral de los Guzmanes ha decretado tres días de luto oficial desde ayer a las ocho de la tarde, momento en que se bajó la bandera para ponerle el crespón negro. También a las ocho de la tarde, su novio Gonzalo y su hermana María del Mar partían hacia Barcelona acompañados por agentes policiales. Según los datos recabados por este periódico, el cuerpo llegará a Toral de los Guzmanes posiblemente mañana, aunque todavía no se conoce fecha exacta del sepelio. El alcalde, Miguel Ángel Fernández, definió el día de ayer como «una tragedia horrible que no será fácil de olvidar».