Rajoy viaja a Galicia para intervenir en la crisis del PP
El presidente del PP, Mariano Rajoy, se presentó ayer de improviso en Santiago de Compostela para intervenir, personalmente, en la crisis de su partido y evitar las cesiones del presidente de la Xunta, Manuel Fraga, a los críticos del sector de la «boina». El conflicto abierto en el PP de G amenazaba ayer con cobrarse un nueva pieza con la caída del secretario general, Xesús Palmou, precisamente en la víspera de la reunión del comité ejecutivo de los populares gallegos, convocada para este miércoles, para elegir a los miembros del nuevo comité de dirección, pactado por Fraga con los barones provinciales. Apenas una semana después de haberse celebrado el congreso del PP de G, cuando se daba por segura la continuidad de Palmou --cuya cabeza pedían los diputados díscolos-, Manuel Fraga dio síntomas de una nueva cesión al anunciar, el pasado viernes, la posible dimisión del secretario general que se esperaba que se hiciera efectiva este miércoles. Rajoy salió al paso de las dudas expresadas por el presidente de la Xunta, el pasado sábado, y confirmó la continuidad de Palmou que representa a la dirección nacional en Galicia y que se ha convertido en todo un símbolo en la pugna entre el sector oficial y el crítico. A última hora de la tarde, se esperaba al presidente del PP en Santiago a donde viajó para reunirse con Fraga. El secretario general del partido, Ángel Acebes, ya dejó claro ayer que la dirección nacional apoyaría a Palmou. Dijo que la dirección asumiría su responsabilidad para «ayudar» al partido en Galicia a resolver sus problemas y actuaría para defender las resoluciones de los congresos y los estatutos del partido. Acebes recordó que el PP de G eligió por un amplísima mayoría a Palmou como secretario general, en su reciente congreso y señaló que «para la dirección nacional ésa es la menor dirección del partido en Galicia», por lo que pidió a sus compañeros de organización que sean «respetuosos y consecuentes» con las resoluciones de su cónclave regional. Con su presencia en Santiago, Mariano Rajoy cumplió el compromiso que asumió en el congreso cuando anunció que se implicaría en la vida de la organización a la que pertenece desde hace más de veinte años.