La Guardia Civil encuentra 18 kilos de Goma -2 en una mina asturiana
La Guardia Civil halló el pasado viernes 18,600 kilos de Goma-2 en la mina abandonada del concejo de Tineo La Perdiz, perteneciente a Caolines de Merillés, la misma empresa de Minas Conchita donde supuestamente fue robada la dinamita utilizada en el 11-M, según confirmaron a Europa Press fuentes del Instituto Armado. La cantidad de dinamita hallada asciende a 18,600 kilos, repartidos en más de un centenar de cartuchos, y no a 100 kilos como primeramente se señaló recogiendo una información publicada ayer por La Nueva España' La citada mina, donde trabajó el ex minero Emilio Suárez Trashorras, en prisión por su presunta relación con la venta de la dinamita empleada en los atentados de Madrid, cesó su actividad hace cuatro años, en el año 2000, y, según los primeros indicios, todo parece indicar que la Goma-2 incautada data de esa misma fecha, según las mismas fuentes. La dinamita fue hallada a unos 200 metros de la bocamina durante una inspección rutinaria realizada por la Benemérita en el marco de las funciones de vigilancia y control de explosivos. La Goma-2 incautada presenta un avanzado estado de deterioro, lo que, en principio, podría confirmar que se encontraba en este lugar desde el cese de actividad de la mina. La Guardia Civil descarta, en principio, que el hallazgo este relacionado con la trama asturiana de venta de los explosivos empleados en los atentados del 11 de marzo. Esta misma semana la Policía Nacional llevó a cabo una operación en la que resultaron detenidas dos personas en Riosa y en la que se incautaron de seis cartuchos de Goma-2 Eco, de 29 milímetros, 200 de largo y un peso de 190 gramos cada uno. Se encontraron además 19 detonadores y un rollo de mecha de unos 30 metros. Escaso control El escaso control sobre los explosivos que se utilizan en explotaciones mineras de la región, algunas de pequeño tamaño lo que hace que existan varios centenares de polvorines, ha sido criticado en diversas ocasiones por las asociaciones de guardias civiles. Tanto desde la Asociación Unificada (Augc) como desde la Unión Profesional de la Guardia Civil (Upgc) se advirtió de la escasez de medios con que contaban las escasas decenas de agentes dedicados en Asturias a la intervención de armas y explosivos.