Batasuna se niega a condenar el rebrote de violencia callejera
Batasuna anunció ayer que no condenará el rebrote de violencia callejera protagonizado por grupos de encapuchados que llevaron a cabo ayer una «jornada de lucha» como protesta contra las últimas detenciones de personas acusadas de vinculación con ETA y que se saldó con ataques a sedes de partidos, entidades bancarias y abundantes destrozos en mobiliario urbano. El resto de formaciones condenó los ataques y exigió a la formación ilegalizada un desmarque claro de la violencia si quiere hacer creíble la oferta que presentó recientemente en el velódromo Anoeta de San Sebastián. Euskadi vivió la jornada de mayor rebrote de la denominada kale borroka de los últimos meses. La «jornada de lucha» convocada por la izquierda abertzale para denunciar el arresto de decenas de personas en las últimas semanas por su vinculación con ETA se saldó con desórdenes en numerosos puntos de la geografía vasca y con ataques a sedes de partidos, bancos y destrozos de cabinas, contenedores y mobiliario urbano. La Ertzaintza no practicó ninguna detención. La localidad vizcaína de Markina fue la que salió peor librada de la oleada violenta. Al término de una manifestación, grupos de encapuchados destrozaron las lunas de las sucursales de BBVA, BSCH, Caja Laboral y Caja Rural e incendiaron contenedores y cabinas de teléfonos y arrojaron pintura roja y amarilla contra el 'batzoki' del PNV. Los violentos cruzaron también barricadas en San Sebastián y quemaron siete contenedores de papel en diferentes puntos de la capital guipuzcoana.