Trasladan a París al intermediario de los terroristas
El ciudadano francés Robert Arricau, detenido el pasado martes en Pau, fue trasladado este sábado a París para ser puesto a disposición de un juez antiterrorista de cara a una probable inculpación de complicidad con ETA. Está acusado de haber ejercido de intermediario en el alojamiento clandestino de los cabecillas terroristas Mikel Albisu, Antza , y Soledad Iparragirre, Anboto , en una casa rural de Salies de Béarn (suroeste de Francia), propiedad de su cuñada, Maryse Lavie. Según fuentes próximas a la investigación, Robert Arricau puso en contacto a la pareja de presuntos dirigentes de ETA con su hermano Didier. Este y su mujer, granjeros dedicados a la cría de patos, fueron detenidos junto a Antza y Anboto en la redada del pasado 3 de octubre. Robert Arricau es militante de Anaram Au Patac, formación que se presenta como «movimiento revolucionario de la izquierda occitana». En un comunicado de solidaridad con su afiliado, esta organización estimó que la represión no es la solución del conflicto vasco y que la clave es el respeto del derecho de autodeterminación. Por otra parte, una treintena de personas se manifestó por la mañana ante la prisión de Gradignan (periferia de Burdeos) en la que Anboto cumple el sexto día de huelga de hambre y sed en protesta por su situación carcelaria. Jean François Lefort, en nombre de los concentrados, que exhibieron una pancarta con el lema «Estado francés culpable», responsabilizó al Gobierno de París, al director de Gradignan y a la juez Laurence Le Vert de las consecuencias del ayuno. El portavoz afirmó que Iparragirre está «en un estado de salud crítico».