Chalés con vistas al muro
La urbanización Mansilla del Esla vuelve a crecer y revalorizarse después de cinco años de parón, miedos e incógnitas
Las urbanizaciones a escasos metros del centro penitenciario de Villahierro vuelven a ampliarse
Recuperar para usos residenciales el entorno de la cárcel de Villahierro no ha sido fácil, según los propietarios de la Urbanización Mansilla del Esla, que con aproximadamente 150 chalés y otro centenar de apartamentos vieron instalarse a finales de los noventa a un «vecino incómodo». Según uno de ellos, Antonio Cembranos, expresidente de la patronal leonesa de construcción en la Fele, la localización de la cárcel a menos de un kilómetro de sus viviendas no le vino bien a nadie. «Aunque ahora las cosas vayan mejor o no hayan ido a peor, hubo muchas dificultades en aquella época para la venta de casas y parcelas y todavía hoy el temor a invertir allí sigue». Según Cembranos, el Ayuntamiento da una visión excesivamente optimista sobre el futuro de la zona. «En su día se temió una gran incidencia en problemas de seguridad para los vecinos, aunque luego no se haya notado nada, pero hay gente que sigue sin descartar que no haya problemas en el futuro, porque eso nunca se sabe: ahora mismo hay una vigilancia discreta que, de vez en cuando, se deja caer por la urbanización en forma de patrullas de la Guardia Civil y no existe constancia de más robos o delitos en el entorno, sino, quizá, todo lo constrario». Los propietarios se consuelan pensando que si, al principio, la instalación de la cárcel fue perjudicial para sus intereses, ahora pueden revalorizar sus inmuebles con la construcción de la autovía León-Valladolid, «que va a dejarnos a cinco minutos de la capital en coche, mientras que antes estábamos a veinte o más». El propio Ayuntamiento quiere también relanzar la zona a la otra esquina de la cárcel con un polígono industrial. También el constructor-promotor de la urbanización, Domingo Cueto Acebedo, piensa que los peores tiempos han pasado y, de hecho, ha negociado con otros colegas de Madrid la puesta en marcha de una segunda fase de chalés y apartamentos que pretende duplicar ampliamente a la primera. De momento no se conoce el número de viviendas unifamiliares, adosadas o en pisos, «porque ha cambiado la normativa urbanística, pero, en todo caso, serán muchas más». Cueto asegura coincidir con la alcaldesa María Paz Díez en que «vuelve a despegar la zona» después de un paréntesis de largos años y en que vuelve a abrirse un periodo de bonanza para el mercado inmobiliario. Se confirmen estas perspectivas o no, la alcaldesa es la más optimista de todos: «si va bien, ingresaremos casi dos millones de euros en licencias de obras».