El Monarca se compromete a preservar la «unión solidaria de las diversas tierras de España»
El Rey llama a «consolidar» los valores de la «patria común»
El mensaje de Navidad destacó el valor de la Constitución como texto unificador

Don Juan Carlos, durante su discurso navideño desde el Palacio de la Zarzuela la pasada Nochebuena
«Mantengamos los principios y valores de nuestra Constitución y el preciado consenso en que se basa». El mensaje de Navidad del Rey fue en esta ocasión un auténtico llamamiento a la unidad social y, sobre todo, política. En un fin de año marcado por las tensas relaciones que mantienen los dos principales partidos de ámbito nacional y por el debate territorial surgido al calor de propuestas de reformas estatutarias como el plan Ibarretxe, don Juan Carlos reclamó «prudencia» a los representantes de la ciudadanía, y les instó a resolver sus diferencias en un espacio de «concordia» en el que prevalezca «el interés colectivo» sobre las «ambiciones particulares». «No podemos mirar hacia adelante -dijo- sin antes recordar cómo hemos logrado construir la España plural y diversa que hoy disfrutamos». Para esta Nochebuena, el Monarca quiso destacar la importancia de actuar en todo momento de acuerdo a la carta magna, ya que su vigencia, a su juicio, ha garantizado la estabilidad política, social y económica que ha permitido al país vivir una transformación profunda. «En poco más de una generación, con gran esfuerzo, de manera responsable y generosa -recordó-, los españoles hemos forjado el más largo período de convivencia democrática de nuestra Historia». «Tenemos la responsabilidad -añadió- de consolidar y ampliar lo que juntos hemos conseguido». Como es habitual, y cumpliendo su cometido institucional, don Juan Carlos eludió hacer referencia directa a discusión política alguna, pero dejó claro que alentará y preservará «la unión solidaria de las diversas tierras de España». Unas palabras muy significativas en un momento político en el que se plantea un cambio en la relación de las comunidades autónomas con el Estado y en el que se está hablando de España como una «nación de naciones». Sin entrar en mayor análisis el Rey señaló: «España, como nación labrada durante siglos por nuestros antepasados, es la tierra a la que pertenecemos y el hogar común que progresivamente hemos mejorado; una tierra que encierra un cúmulo de riquezas históricas, artísticas, culturales y lingüísticas así como tradiciones y valores que debemos proteger y promover». «Al ser España nuestra patria común -dijo en otro momento- todos debemos contribuir con ilusión ,desde el entendimiento y la concordia a asegurar su futuro». El mensaje a las fuerzas nacionalistas también se dejó sentir en otros puntos de su discurso. Hizo una referencia a la «ilusión colectiva» de los españoles ante los grandes acontecimientos culturales y deportivos que se han celebrado este año o que están por celebrar. Mencionó la Copa de América de Vela 2007, que tendrá lugar en Valencia; la elección de Zaragoza para la Expo del 2008; el año del Quijote o los Juegos Mediterráneos de Almería. «Ahora -apostilló- debemos trabajar codo con codo en favor de la candidatura de Madrid a los Juegos Olímpicos de 2012». «Al ser España nuestra patria común, todos debemos contribuir con ilusión, desde el entendimiento y la concordia, a asegurar su futuro» JUAN CARLOS I