Navidades alargadas a la fuerza
La ola de frío polar incomunica cerca de 12.300 personas en 205 pueblos de una treintena de municipios de la montaña de este a oeste de la provincia ante la indignación vecinal Medio centena
El cierre de una veintena de puertos de montaña y el uso obligatorio -en otros tantos tramos de carretera- de las cadenas, así como las innumerables vías de comunicación con recomendación de precaución para su tránsito cerraron la jornada dominical con más de 12.000 personas incomunicadas en la provincia. De acuerdo a los últimos datos remitidos por la Subdelegación del Gobierno, el aislamiento afecta a 205 pueblos de la provincia en una treintena de municipios, principalmente en la alta montaña de este a oeste de León. Entre los términos municipales más afectados por la incomunicación se hallan Riello, Murias de Paredes, San Emiliano y Boca de Huérgano, seguidos muy de cerca por Crémenes y Las Omañas. Las prioridades establecidas con la actividad del Plan Territorial de Protección Civil impidió la llegada de las máquinas quitanieves a núcleos de población pequeños de alta montaña, al tener que atender primero las vías de comunicación más importantes de la provincia. Estos pueblos deberán esperar a la jornada de hoy para ver despejadas sus carreteras que enlazan con la red provincial, autonómica y nacional y conectan con la capital leonesa y otras ciudades del país. El hecho de que este temporal coincidiera justo con el fin de semana de Nochebuena y Navidad ha atrapado en sus pueblos a cientos de personas que acudieron a su lugar de origen desde toda España para pasar estas fechas en familia. Aunque debían haber regresado a sus casas ayer para comenzar a trabajar hoy, no podrán salir del pueblo hasta que las quitanieves no lleguen para despejar las vías de comunicación. La indignación era patente entre los vecinos de estos núcleos cerrados ante la falta de presencia continua de las quitanieves, ya que a pesar de que actuaron en algunas zonas, a la media hora la carretera volvía a estar cubierta por un gran manto de nieve que volvía a convertir la vía en impracticable. El operativo, de acuerdo a las prioridades, centró la mayor parte del trabajo en los tramos principales de la provincia. El aislamiento ha causado trastornos en la vida diaria de estos pueblos, como el hecho de que los camiones cisterna no pudieran recoger la leche en decenas de lugares con el consiguiente peligro de pérdidas. Tampoco llegó el pan ayer a estos núcleos, ni el periódico; además la misa en muchos lugares no pudo oficiarse por imposibilidad de acceso. Por lo demás, los arcones están repletos.