El 65% de los encuestados considera que los jóvenes son imprudentes al volante
Dos de cada tres españoles creen que el carné por puntos reducirá los siniestros
Una encuesta del CIS desvela que la mayoría culpa a los conductores de los accidentes
La mayoría de los españoles valora la introducción del carné por puntos y cree que con la implantación de este modelo se reducirá el número de accidentes de tráfico, según los datos de un estudio del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) sobre este nuevo sistema que se implantará durante el 2005. La encuesta del CIS, realizada entre el 15 y el 20 de diciembre del pasado año y dada a conocer ayer, revela que al 44,8 por ciento de los españoles les parece «bien» la puesta en marcha del carné por puntos, mientras que el 26,2 lo considera «muy bien». Mientras, al 7,7 por ciento de los españoles les parece «mal» y al 3,3 «muy mal» y lo justifican un 36,4 por ciento de ellos con que supone un «excesivo castigo» por infracciones leves o involuntarias. Además, los que no aceptan este sistema argumentan que no es eficaz, ni adecuado para conductores profesionales (un 16,4 por ciento en cada uno de estos motivos), que son pocos puntos y es fácil perder el carné (un 10,9) y por el «afán recaudatorio» y el beneficio que supone a las autoescuelas (8,2). Para el 64 por ciento de los españoles, con el carné por puntos se reducirá el número de accidentes, mientras que para el 22,5 no disminuirá. Las infracciones más graves Según el estudio, casi todos los españoles (92,7 por ciento) conocen la aprobación del anteproyecto de ley que modifica la ley de seguridad vial y que implantará, previsiblemente a partir del verano del 2005, el carné de conducir por puntos, aunque sólo el 37,5 por ciento sabe con exactitud la asignación inicial de puntos que tendrán los conductores, doce. Las infracciones de tráfico más graves para los españoles son circular en sentido contrario al establecido, además de conducir con una tasa de alcohol superior a la reglamentaria, no respetar la luz roja de un semáforo, exceder los límites de velocidad establecidos y circular sin alumbramiento en situaciones de falta de visibilidad. Otras infracciones que mencionan como graves son no mantener la distancia de seguridad con el vehículo que le precede, conducir sin el cinturón de seguridad y parar o estacionar en zonas destinadas para el transporte público. Para el 67 por ciento de los españoles, los conductores tienen fundamentalmente la responsabilidad de procurar que haya menos accidentes, frente al 7 por ciento que consideran que ésta recae en las autoridades de tráfico y al 24,4 que sostiene que es en ambos. La mayor parte de los españoles opina que los jóvenes conducen de manera «muy imprudente». En concreto, el 39,7 por ciento está «de acuerdo» con esta afirmación y el 25,2 está «totalmente de acuerdo», mientras que el 20,9 por ciento está «en desacuerdo» con esta premisa. Para el 60,5 por ciento de los españoles el número de accidentes mortales de tráfico es muy alto, para el 33 es más bien alto y para el 3,4 es normal. Cuando se les pregunta a los españoles sobre los factores que influyen en la siniestralidad, la mayoría coincide en contestar que conducir habiendo bebido en exceso y circular de forma temeraria, «haciendo el loco», son dos de los principales, aunque también esgrimen otros motivos como el no respetar las normas de tráfico y las distracciones en la conducción.