Ignacio González asegura que el ex presidente da las «instrucciones» al Gobierno de Zapatero
El PP acusa a Felipe González de dirigir los ataques contra la derecha
Los populares presentan la denuncia por la detención de sus dos militantes
Barrios (derecha) y Cruz, tras presentar ayer la denuncia
Mariano Rajoy insistió ayer en que pedirá la dimisión del ministro del Interior, José Antonio Alonso, si no da explicaciones convincentes sobre las detenciones de dos militantes del PP en relación a las supuestas agresiones a José Bono. El líder del PP aseguró que son «impropias de una democracia civilizada». Pero las declaraciones más llamativas sobre el caso las efectuaron otros dos dirigentes del PP. El vicepresidente primero de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, acusó a Felipe González de ser el inspirador de una estrategia del Gobier-no para atacar a su partido. El también presidente del Comité Electoral del PP y miembro de la Ejecutiva Nacional afirmó que el ex presidente dio «las instrucciones» para que el Ejecutivo de Zapatero actuara en ese sentido. Una consecuencia de esa supuesta campaña sería la detención de Isidoro Barrios y Antonia de la Cruz. Todo ello, «para seguir manipulando y atacando al Partido Popular, que es la estrategia en la que está instalado el Partido Socialista desde que ganó las elecciones siguiendo las instrucciones de don Felipe González, que ya dijo, en su momento, que lo que hay que hacer es ganar las elecciones para dividir a la derecha y dividiendo a la derecha acabaremos con la derecha», dijo el dirigente popular. González señaló que es necesario «exigir responsabilidades de un acto que es de los más graves que se han producido a lo largo de la historia de la democracia: la utilización de la policía para atacar a un partido político, siguiendo instrucciones de las autoridades de las que depende esa policía». Por su parte, el concejal madrileño Ángel Garrido, que envió la carta a los afiliados al PP para que protestaran contra el Gobierno en la manifestación convocada por la Asociación de Víctimas del Terrorismo, llamó «embustero» a Bono por fingir la agresión y dijo que el PSOE ha instalado un estado «neofascistoide» en Madrid. Asimismo dijo estar convencido de que «el ministro del Interior acabará en la cárcel o dimitiendo». Los dos militantes que declararon el martes ante la policía y el propio PP de Madrid presentaron ayer una denuncia conjunta por detención ilegal, prevaricación y por un delito contra las libertades públicas. PP y violencia Desde la filas del PSOE, José Blanco recomendó a los populares que traten de evitar que «la derecha más extrema y más radical» marque su estrategia política. Más contundente fue la reacción de la Ejecutiva de los socialistas madrileños, que en un comunicado aseguró que «PP y violencia son términos compatibles» y pidió a la presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre, que pida disculpas al Gobierno, a las víctimas del terrorismo y a los ciudadanos. El portavoz socialista en el Congreso, Alfredo Pérez Rubalcaba, afirmó que el PP «crispa todo lo que toca» y que su actitud en la manifestación del sábado en favor de las víctimas del terrorismo, convocando a sus militantes para «chillar» contra el Gobierno, no es «lo más acorde» con el Acuerdo por las Libertades y contra el Terrorismo suscrito por los partidos mayoritarios.