El mundo ensalza a Madrid por su reacción en el 11-M
Los expertos presentes en la Cumbre antiterrorista ponen como ejemplo la lección de civismo de los madrileños tras la masacre
Los más de 200 expertos que participan en la Cumbre Inter-nacional sobre Democracia, Te-rrorismo y Seguridad pusieron ayer como ejemplo la respuesta de los ciudadanos madrileños tras los atentados del 11 de mar-zo y pidieron a la comunidad internacional que asuma «el legado de Madrid». Los estudiosos internacionales adelantaron ayer las conclusiones que se incluirán en la declaración final de la cumbre, que se recogerán en la llamada Agenda de Madrid, que servirá como base para la lucha contra el terrorismo. Una de las principales aportaciones es que el mejor instrumento para combatirlo es la democracia. Miguel Darcy y Mary Kaldor, moderadores de uno de los grupos de trabajo, abogaron por crear una red global de ciuda-danos para ayudar a la sociedad civil a enfrentarse a la violencia terrorista. Darcy aseguró que el comportamiento espontáneo, pero eficaz, de los madrileños el 11-M demostró que «se pue-den contrarrestar las acciones terroristas con nuevas redes de ciudadanos». Cooperación Los expertos consideran que para combatir el terrorismo es imprescindible la cooperación entre los gobiernos en la perse-cución policial y el intercambio de información, pero también el bloqueo de las fuentes de financiación de los terroristas, algo que aún no se ha logrado. Kaldor hizo un llamamiento para que se investiguen a fondo casos de civiles, periodistas y activistas muertos en países como Irak, porque «la vida de un civil iraquí vale lo mismo que la de un italiano». La profesora de Harvard Loui-se Richardson, coordinadora de los grupos de trabajo sobre las raíces del terrorismo, destacó que no hay una sola causa, sino una serie de factores de riesgo que interactúan, como tampoco hay «un solo terrorismo, sino muchos». Richardson advirtió de que «el objetivo de eliminar el terrorismo es irrealista», pero apuntó que las democracias pueden hacer mucho para contenerlo: «intervenir en escuelas, iglesias y prisiones, integrar a los marginados, facilitar la salida de grupos extremistas, sembrar el desencuentro entre los propios radicales y mucho, mucho más». Por su parte, Ray Kendall consideró que la intervención de las Fuerzas Armadas en la lucha antiterrorista debe ser el «último recurso». Los expertos consideraron «imprescindible» la infiltración de agentes en los grupos terroristas, pese a la di-ficultad que entraña. Asimismo, pidieron a los países de origen de los terroristas que inicien la transición a la democracia. «Es un proyecto de España para Naciones Unidas. A partir de ahora ya es un proyecto de Naciones Unidas» J.L. RODRÍGUEZ ZAPATERO