CECILIO ÁLVAREZ
«Fui el último alguacil y guardo aún una copia del inventario»
Cecilio Álvarez, ex alguacil del Ayuntamiento de Armunia
Entre carpetas y al lado de una vieja máquina de escribir «olimpia» el último alguacil del Ayuntamiento de Armunia, Cecilio Alvarez Rodríguez, guarda, según él, una copia del inventario de los bienes municipales, con dodumentos mayoritariamente copiados a papel carbón. En su domicilio de Trobajo del Cerecedo y ya jubilado habla con tranquilidad del tema y a toro pasado. «En aquella época», asegura, «casi nadie estaba en contra de la unión con León ni hubo reclamaciones. Se cedieron terrenos a cambiode servicios, porque en aquel entonces todo había que pagarlo con contribuciones especiales y no era cuestión de pedírselas a la gente, y lo que sí recuerdo es que el ayuntamiento de Armunia ocupaba exactamente la mitad que el de León: la capital tenía 26 kilómetros cuadrados y nosotros algo más de 13, lo que da idea de la importancia de nuestra situación, aunque en número de habitantes fuéramos pocos». Pasado el tiempo Cecilio reconoce que la fusión con el ayuntamiento de la capital pudo ser un dudoso negocio, no porque en la época se negaran los servicios prometidos como porque ahora, hecho el balance, los pueblos de Armunia, Oteruelo y Trobajo del Cerecedo, siguen como antaño en censos poblacionales mientras han crecido el resto de los barrios y pueblos que circundan a la ciudad. Con la tranquilidad que da el paso de los años y el de alguacil de pueblo a administrativo en el Ayuntamiento de León, con la jubilación encima, Cecilio aventura que «la madre del cordero puede estar en las normas de urbanismo, porque todo el mundo podía construír más alto que aquí».