RIESGOS NATURALES DE ORIGEN CLIMÁTICO
Pocas riadas, aunque más intensas, aludes e incendios forestales de mayor magnitud
La variabilidad hidrológica en las cuencas de la provincia aumentará en el futuro. Esto puede hacer que la frecuencia de avenidas disminuya, aunque no su magnitud. Los deslizamientos y aludes se concentran en la parte de la montaña y se prevé que el aumento de la torrencialidad conllevrá un mayor número de deslizamientos superficiales y corrientes de derrubios, cuyos efectos pueden verse exacerbados por los cambios de uso de suelo y un menor recubrimiento vegetal. Como consecuencia, se espera un aumento de la erosión en las laderas y la pérdida de calidad de las aguas superficiales, por el aumento de la turbidez, y un mayor ritmo de colmatación de los embalses. Las temperaturas y la falta de agua en el suelo aumentarán, lo que inducirá a una mayor desecación de los combustibles y, por lo tanto, la inflamabilidad crecerá. La duración media de la temporada de incendios aumentará, al igual que la frecuencia de situaciones extremas. Las igniciones causadas por rayos también serán más habituales, así como las provocadas por negligencias. Así, la frecuencia, intensidad y magnitud de los incendios se disparará en el nuevo panorama dibujado por los científicos. Proponen que el fuego sea incorporado como herramienta para reducir la peligrosidad de ciertas áreas y piden que los planes de conservación contemplen el escenario que se vaticina para este siglo. AFECTADOS: Laderas montañosas, embalses y bosques. Nivel de riesgo de in-cendios en León, según el índice canadiense. SE PROPONE: Fuego contra fuego.