Diario de León

«Juan Pablo II no estaba en una urna de oro, era una persona cercana»

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Alberto Casado conoció personalmente a Juan Pablo II en las diferentes reuniones que el Santo Padre mantenía con todos los sacerdotes romanos en la Sala Clementina de la Santa Sede y en las distintas visitas que realizó a su parroquia, la de San Juan Evangelista. De sus encuentros, este joven sacerdote de La Nora del Río destaca la fortaleza que siempre irradiaba y la cercanía con la que les trataba. «Juan Pablo II no era alguien que estuviera alejado, en una urna de oro, muy al contrario era una persona cercana, que inspiraba confianza porque te daba esa confianza», explica con un hondo sentimiento Alberto, quien por este motivo asegura que, ahora cuando ya no está y le recuerda, el sentimiento que le produce no es el de tristeza, sino todo lo contrario. «Le estoy agradecido, por todo lo que nos ha aportado a lo largo de su vida, pero sobre todo por todo lo que me ha aportado a mi propia experiencia vital», enfatizó. Según explica, en las reuniones que mantenía con los sacerdotes en el Vaticano demostraba cualquier cosa menos debilidad, a pesar de su edad y de las diferentes enfermedades. Lo que más le llamaba la atención de esos encuentros era el ver cómo Juan Pablo II parecía otra persona diferente a la que podía verse en televisión, donde últimamente siempre se le veía cansado, algo que Alberto considera lógico. «Hay que tener en cuenta que yo hablo del Papa que he conocido y ese Papa ya era un anciano y, desde luego, pocos abuelos aguantarían la agenda que él tenía», puntualizó. «Durante las reuniones, se olvidaba del discurso que le habían preparado, lo apartaba y se dirigía a nosotros con voz vigorosa y con firmeza, pero también con tranquilidad, una tranquilidad que se contagiaba. Nos contaba su experiencia de vida y hablaba con nosotros de forma directa. Era algo personal, me atrevería a decir que hasta íntimo», explica el joven sacerdote. «Éste es mi Papa» La juventud de Alberto Casado, de apenas 28 años de edad y sólo tres como sacerdote -se ordenó el 22 de junio del 2002 en el colegio Amor Misericordioso de La Nora del Río- no le impiden reflexionar con total lucidez sobre la figura del Santo Padre. «Yo no he conocido a otro Papa. Juan Pablo II es mi Papa y el de los jóvenes de mi generación», finalizó.

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