Los polacos se resignan a que el entierro del Santo Padre sea en Roma
Sumidos en un gran duelo desde el sábado de noche, los polacos se han resignado a la idea de que su adorado Papa será enterrado en Roma, pese a que muchos fieles habrían querido que reposara en su tierra natal. «La Iglesia tiene sus principios que hay que respetar. Juan Pablo II fue un gran polaco, pero también fue un gran Papa y reposará por lo tanto en el Vaticano», dijo a el jefe histórico del sindicato polaco Solidaridad Lech Walesa. «La tradición indica que los Papas sean inhumados en la basílica San Pedro. Juan Pablo II es polaco, pero pertenece al Vaticano», indicó por su parte el presidente del Senado polaco, Longin Pastusiak. Al anunciar que los funerales serán en Roma el viernes, el Vaticano aniquiló el lunes las débiles esperanzas que el primer Papa polaco fuera inhumado en su tierra natal, donde su tumba se habría transformado de seguro en un lugar de peregrinaje para los fieles de todo el mundo. «Nos damos cuenta que el Papa no puede ser enterrado en Polonia, aunque lo habríamos deseado. El hecho de que un polaco sea enterrado en el Vaticano es un gran privilegio para Polonia y nos alegramos», admitió Jakub Gil, sacerdote de la basílica Nuestra Señora de Wadowice, donde fue bautizado Karol Wojtyla. «El es nuestro. Es de Cracovia», exclamó Helena Szczypiol, una jubilada de 74 años.