El entierro acabó en manifestación de repulsa
JOSÉ MANUEL VIDAL
El entierro de Juan Martínez culminó con abucheos al instituto armado y petición de justicia ante el Juzgado instruye las diligencias. Varias decenas de vecinos que regresaban del cementerio de San Jerónimo, donde descansan ya los restos del agricultor, se concentraron en la plaza del Ayuntamiento, donde mantuvieron cinco minutos de silencio y desde donde se dirigieron a las puertas del cuartel de la Guardia Civil. Allí, los manifestantes profirieron gritos de «canallas», «criminales» y «asesinos», y les culparon de haber tratado a Juan Martínez «como a un perro», a pesar de ser «un trabajador inocente».