Los abogados de la defensa y la acusación recibieron copias manipuladas del informe forense
La autopsia no aclara si la muerte de Roquetas se debió a una paliza
El escrito oficial achaca el fallecimiento a un golpe que rompió el esternón del agricultor D
Fachada del cuartel de Roquetas donde falleció el pasado 24 de julio Juan Martínez Galdeano
La autopsia realizada a Juan Martínez Galdeano, el hombre que falleció en el cuartel de la Guardia Civil de Roquetas de Mar (Almería), se produjo por la asfixia que le provocó la fractura del esternón, aunque no aclara si el fallecimiento se produjo o no como consecuencia de los golpes que recibió. Los forenses no son capaces de determinar si la fractura del esternón se produjo cuando todavía vivía Martínez Galdeano o después. Textualmente afirman que debió producirse en un momento «muy cercano a la muerte». El informe sí deja claro que la rotura requirió «la aplicación de una fuerza de considerable magnitud», pero no descarta que pudiera producirse también durante las labores de reanimación que los agentes hicieron a la víctima tras darse cuenta de que no tenía pulso. La autopsia apunta varias hipótesis como posibles causas de la rotura del esternón: desde que se produjera cuando fue atado a un poste que le quedaba a la altura de dicho hueso, hasta que fuera cuando fue puesto boca abajo en el suelo mientras varios agentes traccionaban fuertemente sus brazos y piernas. Varias hipótesis Precisamente estas hipótesis, que figuran en el informe entregado al juzgado, han sido omitidas deliberadamente en la copia entregada a las partes, según informó ayer la Cadena Ser. Paralelamente a este informe ayer se conoció el resultado de los análisis de toxicología, que no dejan dudas sobre el hecho de que Juan Martínez Galdeano había tomado importantes dosis de cocaína y heroína mezcladas con alcohol, lo que pudo desatar la agresividad del fallecido con los agentes. Sólo un día antes de la comparecencia del ministro Alonso en el Congreso han comenzado a trascender los detalles de la declaración que hizo el pasado lunes el teniente J.R.R. ante la juez de Roquetas de Mar. El mando, para el que tanto la Fiscalía como la acusación particular pidieron prisión preventiva, dijo no recordar que ninguno de sus hombres le diera a Galdeano una patada o le pusiera el pie encima. J.R.R. aseguró que intentó hablar con el agricultor para calmarle y que cuando vio que entre cuatro agentes no era posible controlarle, decidió «intimidarle» utilizando armas de defensa que no son reglamentarias. Intimidación eléctrica En su declaración aseguró que no funcionó la intimidación eléctrica y que por eso ordenó inmovilizarle en el vehículo policial. El teniente explicó ante la juez que instruye el caso Roquetas, Estefanía López, que sólo «uno o dos minutos antes de que llegara la ambulancia notó que Martínez Galdeano no tenía pulso y que se le había puesto roja la zona de los hombros. Entonces fue cuando uno de los agentes intentó reanimarle». Tanto él como el resto de los agentes imlicados que han declarado negaron en todo momento haber sido conscientes de que Martínez Galdeano pudiera tener roto el esternón.