La comparecencia de Alonso enfrenta a las asociaciones deguardias civiles
Las declaraciones del ministro del Interior, José Antonio Alonso, ante la comisión de Interior del Congreso de los Diputados, avivó ayer el enfrentamiento entre la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) y la Asociación Independiente de la Guardia Civil (ASIGC), con posturas distintas sobre lo ocurrido en Roquetas. AUGC -mayoritaria, con 24.000 afiliados- dio por buenas las explicaciones del ministro, aunque volvió a exigir el cese del director general de la Guardia Civil, Carlos Gómez Arruche. ASIGC cree que Alonso usó «formas chanchulleras» para inculpar al principal acusado. El responsable de comunicación de AUGC, Joan Miquel Perpinyá, reconoció que habían exigido información al ministro sobre lo ocurrido «y el ministro trajo información». Sin embargo, consideró «irresponsable» que Alonso mantenga a Gómez Arruche al frente de la Guardia Civil, cuerpo que «se rige por la ejemplaridad y el prestigio». «Arruche no tiene nada de eso ahora y está cuestionadísimo», recalcó. AUGC cree que Gómez Arruche «tiene mucha responsabilidad» en que el caso se desmandara, por sus primeras declaraciones en las que restó importancia a lo ocurrido. A su juicio, fueron declaraciones «benevolentes» y «condescendientes» con el teniente imputado cuando «ya tenía información muy clara sobre lo que había y de la obstaculización en la investigación». Formas chanchulleras La principal asociación de guardias civiles subrayó que la tolerancia cero que prometió el Gobierno ante irregularidades como las detectadas en este proceso «casa muy mal con lo que dijo Arruche». AUGC criticó en un comunicado a la otra asociación, ASIGC -que asumió la defensa de los guardias en la investigación interna- por estar «defendiendo a un mando que ha obstaculizado gravemente la investigación». Por su parte, un portavoz de ASIGC, señaló que el ministro recurrió a «argumentos anodinos» y a «formas chanchulleras» al dar a conocer frases o expresiones que pronunció el teniente al margen de su declaración y sin que le fueran leídos sus derechos fundamentales.