Desde el pasado mes de junio los propietarios pueden ser sancionados con multas de 30.000 euros por delito ecológico
El Ayuntamiento saca a subasta para chatarra casi 250 coches abandonados
Los vehículos que retira la grúa se destruirán también en dos meses, si nadie los reclama
En el depósito municipal de León esperan centenares de coches para ser achatarrados
El Ayuntamiento sacará a subasta en las próximas semanas casi 250 coches abandonados en las calles de la ciudad durante el último año, una vez descontaminados y sin que nadie los reclame. Son los restos de una limpieza o recogida general que, a partir de ahora, tendrá multas para los propietarios de entre 600 y 30.000 euros, de acuerdo con la normativa medioambiental de la Junta, a su vez copiada de la de la UE. La subasta es para los que habían incumplido antes la norma, no para los que lo hagan en el futuro, que ya tiene bastante con lo que les espera. Según el intendente jefe dela policía municipal de León, Martín Muñoz, cada año se retira una media de 500 vehículos abandonados, de los cuales unos 165 lo son directamente por la grúa, otros 270 aproximadamente se recogen después por sus dueños después de ser denunciados por otros vecinos, hartos de tener la chatarra frente a sus casas, y el resto, hasta otro centenar, permenece en espera de trámites burocráticos. Desguaces pendientes El Ayuntamiento de León arrastra un particular superavit de 250 vehículos en sus depósitos que ahora tendrán que ser descontaminados y salir a subasta. El trabajo se ha adjudicado de forma provisional y directa a una empresa privada, que, mientras la tarea sale a concurso publico, deberá encargarse de dividir y retirar los residuos sólidos y peligrosos en un plazo de quince días desde la recogida de cada vehículo: aceites pesados, baterías, líquidos de frenos, zapatas, antigongelantes, restos de combustible, lámparas con mercurio, etcétera. «Una vez eliminados todos los materiales contaminantes el coche deja de ser un residuo sólido peligroso, pero aún así hay que quitarle también plásticos, cristales, neumáticos, etcétera, y sólo después se achatarra para reutilizar los materiales, previamente prensados y vueltos a fundir cuando ya sólo resta metal», según Muñoz. La campaña de limpieza de vehículos en las calles comenzó a primeros de julio y se ha saldado hasta ahora con medio centenar de expedientes tan complejos y complicados como duros en las sanciones. «Antes simplemente se retiraban los vehículos, se daba cuenta de las matrículas o de los números de su identificación a Tráfico y salían a subasta como chatarra, tal como los recibíamos». Ahora, por el contrario, hay que notificar el aviso de retirada del vehículo a los propietarios, con fotografía incluída, dar un plazo de diez días para alegaciones y, si no las hay, el coche se descontamina en otros quince y acaba convertido en chatarra antes de un mes con las correspondientes sanciones. Las primeras notificaciones comenzaron, precisamente, hace un mes, de forma que también las primeras quejas se esperan en breve, aunque por lo que respecta a los vehículos abandonados hace un año o más y que ahora saldrán a subasta nadie se acuerda de ellos. Sólo los más recientes serán los que tengan que hacer frente a sanciones de 50..000 pesetas para arriba, a modo de aviso para futuros infractores. Según Martín Muñoz, las multas más madrugadoras comanzarán a notificarse este mes.