Dos de cada tres estadounidenses reprueban la gestión de Bush, que alcanza su peor cota de popularidad
La popularidad del presidente de EE.UU., George W. Bush, bajó al mínimo histórico del 41% tras la gestión de su go-bierno en el desastre que causó el huracán Katrina, según una encuesta publicada por Zogby America, la principal encuesta demoscópida del país. El sondeo muestra también que la mayoría de los encuestados -el 69%-, cree que la Cruz Roja respondió mejor a la crisis que el Gobierno federal, y que más de dos tercios de los estadounidenses creen que Bush no hizo lo suficiente para ayudar a las víctimas. El Katrina también ha provocado un incremento del pesimismo sobre el rumbo de Estados Unidos, ya que una mayoría de los encuestados opina que el país avanza en mala dirección. Mientras tanto, Bush se dirigió ayer a los damnificados desde la Casa Blanca, y aseguró que el Gobierno «estará con vosotros a lo largo de todo el camino», al tiempo que anunció una serie de medidas de asistencia urgente. En concreto se refirió a una ayuda en metálico de 2.000 dólares para cada damnificado. Por su parte, el vicepresidente Dick Cheney llegó a la zona e indicó que uno de los problemas «clave» que habrá que resolver en la región devastada por el Katrina es la recogida de escombros, así como la cobertura de los seguros de los damnificados. En su opinión, se están haciendo progresos «significativos» pero todavía hay asuntos pendientes que resolver. Como ejemplo, el vicepresidente citó que habrá que hacer frente a los problemas de salud mental que sufren muchas de las víctimas que han pasado por lo que definió como una «experiencia traumática». En la acera de enfrente, los demócratas del Congreso denunciaron que la comisión que investigará la gestión de la crisis terminará blanqueando los errores cometidos. «Una investigación de la administración republicana por un Congreso controlado por los republicanos es como si un jugador fuera el árbitro de sus propias jugadas», consideró el líder demócrata Harry Reid.