Marruecos aceptó la devolución de los 73 subsaharianos porque medió el Rey
El Gobierno marroquí admitió a los 73 subsaharianos que repatrió España después de haber entrado en Melilla como medida «extraordinaria» y gracias a una petición que hizo en este sentido el Rey Juan Carlos, aseguraron a Europa Press fuentes gubernamentales marroquíes. Las fuentes señalaron que Don Juan Carlos habló en tres ocasiones con el Rey de Marruecos, Mohamed VI, sobre el asunto de las avalanchas de inmigrantes a través de la valla, y que Rabat decidió acoger a los repatriados no en virtud del acuerdo de readmisión de 1992, sino como gesto extraordinario. La Casa Real española no ha confirmado ni desmentido la información. No obstante, así lo afirmaron también el martes por la noche el ministro de Interior marroquí, Mustafá Sahel, y el ministro delegado de Asuntos Exteriores y Cooperación, Taieb Fassi Fihri, en el que abordaron la situación y los retos de la política migratoria. En concreto, según la agencia oficial MAP, Sahel indicó que Marruecos tiene movilizados de manera permanente a unos 7.000 efectivos para vigilar los puntos por los que pasan los clandestinos, y a ellos se suman unos 4.000 más, procedentes de las Fuerzas Armadas Reales, la Gendarmería Real, las Fuerzas Auxiliares y los cuerpos civiles de lucha contra las mafias. Estos 4.000 fueron movilizados excepcionalmente con motivo de las avalanchas de Ceuta y Melilla. El ministro aseguró, por otro lado, que la muerte de inmigrantes que querían entrar en Ceuta y Melilla -Marruecos informó de la muerte de seis personas que se enfrenaron con las fuerzas de seguridad-, que este asunto está siendo investigado. Mientras tanto, José Luis Rodríguez Zapatero aseguró ayer que la solución al problema de las avalanchas masivas de inmigrantes a las fronteras de estas dos ciudades con Marruecos pasa porque ese país y España repartan responsabilidades al cincuenta por ciento. Para el presidente del Ejecutivo, lo ocurrido la semana pasada en las fronteras de Ceuta y Melilla es un «fenómeno» que mañana puede ocurrir en «cualquier otro sitio» y subrayó que «no es un problema de fronteras, sino de la actuación en Africa». Recurso contra la expulsión Por otro lado, el Consejo General de la Abogacía (CGA) denunció ayer que a los 73 subsaharianos devueltos por España, entre ellos seis con petición de asilo, se les entregaron órdenes de internamiento en un centro español, por lo que desconocían que iban a Marruecos en una operación que será recurrida. Según explicó ayer el comisionado por la Subcomisión de Extranjería del CGA para esta causa, José Luis Rodríguez, «ellos estaban absolutamente convencidos de que iban a la Península» y que, como ocurre «tradicionalmente» con los que son enviados a los Centros de Internamiento de Inmigrantes, «quedarían en libertad a los 40 días al no poderse ejecutar la orden de devolución o expulsión». Otro de los comisionados, Javier Calparsoro, explicó que tanto los 73 subsaharianos como la abogada que los asistió no tenían la orden de devolución «sino el auto de internamiento en un centro que dictó la juez del Juzgado de Instrucción 5 y al que no se opusieron ni ella ni el fiscal», lo que hubiera paralizado el proceso. «Lo que está clarísimo es que alguien cambió la ruta», dijo Calparsoro, quien añadió que el Ejecutivo español ha paralizado las devoluciones.