La policía española asegura que está enterrado desde hace 11 años bajo un nombre falso
Encuentran en Melilla la tumba de uno de los asesinos más buscados de Italia
Andrea Ghira estaba huido desde 1975 tras torturar y violar a dos chicas romanas y matar a una de ellas

Vista de la tumba (en primer término) del italiano Andrea Ghira
La confirmación por la policía española de que el italiano Andrea Ghira, uno de los responsables de la llamada «masacre del Circeo», está enterrado en Melilla ha reavivado en Italia el recuerdo de unos hechos terribles sucedidos hace 30 años. Ghira, huido desde 1975 de la Justicia, fue uno de los autores del secuestro, torturas y violación de dos jóvenes romanas, la noche del 29 de septiembre de 1975, en un chalet de la localidad de San Felice Circeo (a unos cien kilómetros de Roma), donde una de las chicas murió y la otra quedó malherida. Hacía 30 años que no se tenían noticias ciertas del paradero de Ghira, que huyó del país poco después del arresto de Gianni Guido y Angelo Izzo, los otros dos implicados, todos ellos condenados a cadena perpetúa por los hechos. Donatella Colasanti, la adolescente de 17 años que quedó al borde de la muerte a manos de los tres amigos, mostró ayer su escepticismo ante las noticia y aseguró: «no me lo creo en absoluto. Son sólo chismorreos para despistar». La familia no duda Familiares de Ghira indicaron a los medios locales que no tienen dudas de que el cuerpo encontrado sea el del fugitivo de la Justicia y esperaron que «esta situación se solucione de manera definitiva. Estamos realmente cansados de este tema». Los tres jóvenes, que pertenecían a la alta burguesía romana y tenían relaciones con movimientos de extrema derecha, atrajeron a Colsani y a Rosaria López, con el pretexto de ir a una fiesta a la villa un conocido empresario romano, padre de Ghira. Sin embargo, las jóvenes fueron torturadas y violadas durante toda una noche, agresión que causó la muerte por ahogamiento de López, mientras Colasanti logró sobrevivir al hacerse pasar por muerta. Al creer a ambas muertas, las metieron en el maletero del coche de Guido, que dejaron aparcado en plena noche para ir a comer, momento que Colasanti aprovecho para pedir ayuda a gritos. La policía logró detener enseguida a Guido e Izzo, pero Ghira fue advertido a tiempo y pudo escapar, con lo que empezó una fuga de 30 años. Ahora se sabe que Ghira llegó a España a principios de los 80 y se alistó en la Legión con nombre falso, de la que fue expulsado en 1993 por tenencia de estupefacientes y un año después murió en Melilla de una sobredosis, indicó en una rueda de prensa un responsable policial, Alberto Intini. La identificación del cadáver se realizó por las huellas dactilares, pero la Justicia italiana tiene previsto pedir, a través de una rogatoria, un examen del ADN del cadáver enterrado en Melilla para poder verificar sin dudas su identidad, agregó.