El juicio contra Ekin, pendiente de los traductores La Comisión Europea recuerda a la banda que el único interlocutor válido es el Gobierno español

EFE
La Audiencia Nacional ha tenido que recurrir a los traductores de euskera del Ministerio de Justicia para no suspender la jornada de tarde del macrojuicio contra el entorno de ETA. El problema surgió el pasado martes, en la segunda sesión del juicio, cuando los abogados de la defensa se quejaron de las traducciones, e incluso en algún momento letrados y acusados rompieron a reír al escuchar alguna de las interpretaciones. Los dos intérpretes de euskera adscritos a la Audiencia anunciaron que no estaban dispuestos a seguir las sesiones de tarde del juicio, aunque finalmente llegaron a un acuerdo. | ep La Unión Europea no está dispuesta a entrar en el juego de ETA. Desde la Comisión Europea se recordó a la banda terrorista que el único interlocutor válido es el Gobierno español y que la situación del terrorismo es, por el momento, «una cuestión nacional» en la que nadie le ha pedido que intervenga. La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, insistió en que no comentará comunicados de la organización etarra mientras no se anuncie el abandono definitivo de la violencia y recordó que el Ejecutivo mantiene «la máxima presión policial» contra ETA. Ni la Comisión Europea ni tampoco el Parlamento comunitario han recibido carta alguna de ETA. De hecho, la portavoz de la Comisión, Pia Arhenkilde, aseguró que ha conocido las reivindicaciones de la banda terrorista por lo que han publicado los medios de comunicación. El presidente de la Eurocámara, Josep Borrell, aseguró casi lo mismo. «No tengo más noticias que las que se han publicado, he preguntado en mi oficina en Bruselas si habíamos recibido alguna carta, pero no hemos recibido nada», dijo. Cuestión nacional Arhenkilde dejó muy claro que el único interlocutor posible del organismo europeo serían las autoridades españolas. «Por el momento, es una cuestión nacional, aunque si la situación cambia y las autoridades españolas piden que el Ejecutivo comunitario juegue un papel, sería una situación diferente», explicó. La posibilidad de que la UE enviara observadores internacionales a una eventual mesa de diálogo no se contempla en este punto del proceso. «De momento no hay ninguna demanda de nadie. Si recibiéramos esta petición, la estudiaríamos», explicó Arhenkilde.