El Gobierno no podrá disolver el consistorio por falta de tiempo
El Gobierno admitió ayer, por primera vez, que es prácticamente imposible disolver el Ayuntamiento de Marbella y convocar nuevas elecciones. El ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, no fue optimista y reconoció que «no es fácil» liquidar al actual equipo de Gobierno del consistorio malagueño, aunque señaló que el Ejecutivo central ya está estudiando todas las posibilidades. Sevilla desveló que, aunque la disolución del ayuntamiento está prevista en la legislación, el mayor problema con el que se enfrenta el Gobierno es la necesidad de acumular «muchas pruebas» para «fundamentar muy bien» la orden de extinción del consistorio. Administraciones Públicas considera que esas pruebas de cargo que debería presentar la Abogacía del Estado sólo podrán salir a la luz durante el juicio, demasiado tarde para convocar unos comicios locales, que ya están previstos para el año que viene. No obstante, Jordi Sevilla aseguró que el Ejecutivo central no ha tirado la toalla. «Es evidente que, como cualquier ciudadano, condenamos lo que allí está habiendo y todas las cosas que estamos descubriendo. A partir de ahí, vamos a estudiar la posibilidad que nos da la Ley para reestablecer una situación de normalidad en el Ayuntamiento de Marbella, pero respetando lo que dice la Ley», aclaró el ministro. Fuentes del Ejecutivo insistieron ayer en que Moncloa considera que es imposible disolver el Ayuntamiento de Marbella y convocar elecciones anticipadas dada la premura de tiempo y los prolijos trámites que hay que realizar. Así, recordaron entre una convocatoria de elecciones y otra ha de transcurrir un periodo mínimo de un año. Si el Gobierno apostara por la celebración adelantada de elecciones, dispondría de apenas un mes.Todo parece indicar que la Diputación Provincial de Málaga nombrará una gestora. «Es evidente que, como cualquier ciudadano, condenamos todas las cosas que estamos descubriendo» JORDI SEVILLA Ministro de Administraciones Públicas