León participa en un proyecto con Chile y Canadá para crear y financiar sociedades a partir de investigaciones
Cinco nuevas empresas biotecnológicas impulsan la especialización del Parque
Farmacéutica médica y veterinaria y agroalimentación, principales iniciativas a desarrollar
El Parque Tecnológico de León contará dentro de dos años con cinco nuevas empresas dedicadas a la biotecnología, según anunció ayer en Argentina el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera. Un proyecto en el que los investigadores leoneses llevan trabajando un año, y que durante el 2006 y el 2007 se basará en los intercambios de proyectos entre León y las regiones de Bío-Bío, en Chile, y Québec, en Canadá. La iniciativa, denominada Tribiotec, pretende poner en contacto los proyectos biotecnológicos (especialmente en materia de farmacéutica médica y veterinaria, agroalimentación y medio ambiente) con los futuros inversores, para desarrollar proyectos empresariales ya sea con filiales o ampliaciones de sociedades ya existentes o mediante la creación de nuevos proyectos. Con esta iniciativa, además, el Parque Tecnológico de León da un paso hacia su especialización en biotecnología, uno de los principales potenciales de la provincia tanto desde el punto de vista de la investigación como de tradición industrial. 16 proyectos En el proyecto, por parte de León, participan el Instituto Leonés de Desarrollo Económico, Formación y Empleo (Ildefe); el Instituto Biotecnológico de León (Inbiotec); el Centro Europeo de Empresas e Innovación de Castilla y León (Ceical); la Cámara de Comercio e Industria de León y la Agencia de Desarrollo Económico (ADE) de Castilla y León. El director de Inbiotec, Juan Francisco Martín, explica que los 16 proyectos que actualmente se investigan en el instituto fueron presentados al primer encuentro que mantuvieron los tres países participantes en el proyecto el pasado mes de enero en Canadá. «Se trata de analizar y buscar cuáles de estos proyectos son más atractivos para las empresas», señala, aunque matiza que después serán las administraciones y los inversores los que decidan qué iniciativas se llevan a cabo. A partir del 2008, se instalarán empresas de los tres países en cada uno de los centros tecnológicos designados.