José Valín reivindica fondos para evitar que haya «ciudadanos de dos tipos»
José Valín, que celebró la firma del convenio con el Ministerio por el valor testimonial que la zona del Páramo tiene en el desarrollo de los regadíos -«estás ministra en el cogollo de la zona regable de León, por lo tanto del norte del Duero» llegó a definir el consejero- elevó una serie de reivindicaciones al Gobierno destinadas a mantener la actividad en el mundo agrario. Entre ellos, las fórmulas financieras que sustituyan la dotación de los fondos europeos llamado a su fin con la nueva consideración del territorio autonómico ante la Unión Europea, que dejará de ser Objetivo 1 por el crecimiento y desarrollo de algunas provincias. «Se necesitan fondos específicos para el desarrollo rural, y para que no haya ciudadanos de dos tipos», dijo el consejero, que extendió la lista de peticiones al desarrollo de obras claves para el desarrollo de los regadíos de Riaño o Valderas, dentro de la provincia de León, con estructuras como el canal Bajo de Payuelos. La ministra indicó más tarde que el esfuerzo inversor del Ministerio de Agricultura en los dos últimos años «es el doble que en los años anteriores», concretó. Las apuestas por las alternativas a los cultivos tradicionales «la bioenergía y la horticultura» completan la apuesta de la Junta para crear unas condiciones que hagan posible «el dinamismo de nuestros pueblos, la vida de nuestros pueblos, que es lo que debe mover», expresó Valín. El consejero destacó la importancia de los convenios firmados y recordó que la presencia de la ministra en Santa María sirvió para «sancionar un esfuerzo que, en los regadíos, siempre es largo para conseguir infraestructuras y mantener la competitividad», dijo. La modernización del campo, agregó, es «fundamental y para lograr la competitividad hay que ofrecer ayudas y alicientes a los habitantes del medio rural y especialmente a los jóvenes. El consejero reflexionó sobre la conveniencia de hacer viables los nuevos cultivos, argumentó que los productos agroenergéticos suponen una nueva posibilidad de desarrollo y reclamó atención para las hortalizas y otros cultivos más intensivos como la alfalfa o las alubias. «Es necesario considerar las posibilidades que los desacoplamientos en ayudas europeas producirían para avanzar en estos cultivos», puntualizó Valín.