Sesenta penados cumplen con trabajos municipales y en oenegés

Celdas reservadas para los cumplimientos de fin de semana
Cumplir condena en régimen de libertad es cada vez más frecuente aunque parezca contradictorio. Los trabajos en beneficio de la comunidad son una de las modalidades establecidas en los últimos años por el Código Penal para pagar determinados delitos como el hurto o como sustitutoria del impago de la responsabilidad civil. Esto obliga a la administración penitenciaria a buscar convenios con ayuntamientos y oenegés que desarrollen actividades de utilidad pública y estén dispuestos a admitir al penado, que tiene la oportunidad de proponer un destino concreto. En León actualmente hay sesenta personas que trabajan para diferentes municipios y organizacions sociales privadas, según datos de los servicios sociales del CIS Jesús Haddad. El responsable de este área señala que esta medida va en aumento ya que aunque fue creada en 1994 en el Código Penal, su aplicación no ha sido regulada con total precisión hasta mayo de 2005. España, con 141 presos por 100.000 habitantes, ocupa el tercer puesto en población reclusa, tras Escocia e Inglaterra, en la Unión Europea, «y no porque aquí haya más delincuencia, sino porque tenemos una tradición de castigar las conductas delictivas con prisión en lugar de con penas alternativas, como sucede, por ejemplo, en Alemania», precisó el director de la prisión ante el alumnado de la Facultad de Derecho, donde explicó recientemente el funcionamiento de la prisión de Villahierro. La situación de España como entrada a la Unión Europea es otro factor que ha contribuido a que el número de internos en las prisiones haya crecido al ritmo de 4.000 por año. A primeros de 2006 había 60.980 presos en las cárceles y el 7 de abril la población había 62.572 reclusos.