Los servicios sociales gestionan más de 200 penas de localización permanente y 100 condicionales
Más de doscientas penas de localización permanente han sido gestionadas desde los servicios sociales del Centro de Inserción Social de León desde que el año pasado entró en vigor el decreto que reguló esta condena en sustitución del antiguo arresto domiciliario. La localización permanente es la pena privativa de libertad que obliga al penado a permanecer en su domicilio o en un lugar fijado por el juez en la sentencia, por lo que el CIS cuenta con unas celdas para el cumplimiento de estas medidas en la primera planta. Los servicios sociales son los que reciben la resolución judicial que determina la condiciones del cumplimiento de la localización permanente y el centro penitenciario se tiene que ocupar de su efectivo cumplimiento. Al finalizar, están obligados a realizar un informe para el juez en el que se acredite el cumplimiento. Además, los servicios sociales tienen encomedado el seguimiento de las libertades condicionales, situación que alcanzan los penados cuando han cumplido al menos la mitad de la condena y siempre que hayan demostrado un comportamiento «intachable». Para determinados delitos como parricidio, homicidio calificado, robo con homicidio, violación o sodomía con resultado de muerte, infanticidio y elaboración o tráfico de estupefacientes, la condicional exige que se hayan cumplido dos tercios de la condena. Desde el centro de León se han supervisado más de un centenar y actualmente tiene setenta en vigor, según datos del departamento de servicios sociales. «En el centro de reinserción se pretende que los penados estén el mayor tiempo posible en la sociedad» JOSÉ MANUEL CENDÓN, director de la prisión provincial