Rajoy ha manifestado su enfado con el presidente por hacer el anuncio en un mitin
El PP quiere pactar con Zapatero los límites de las negociaciones con ETA
Los populares matizan su postura y le dan su apoyo para que certifique que ETA deja las armas

José Luis Rodríguez Zapatero conversa con la diputada de EA en el Congreso Begoña Lasagabáster
El PP quiere que el presidente del Gobierno pacte con la oposición los límites del diálogo con ETA antes de abrir los contactos con la banda que José Luis Rodríguez anunció el pasado domingo en Baracaldo. El escenario apropiado para alcanzar este acuerdo es, según fuentes cualificadas de la dirección popular, la comisión de seguimiento del Acuerdo por las Libertades y contra el Terrorismo que el Ejecutivo socialista tiene previsto convocar antes de que el presidente acuda al Parlamento a comunicar los pasos a dar para acabar con el terrorismo etarra. El compromiso previo del Gobierno con la oposición es la salida que los dirigentes populares encuentran a la crítica situación por la que atraviesan sus relaciones ante el alto el fuego de ETA. «El pacto antiterrorista puede servir para mucho», según un dirigente del PP que apuntó que éste es el foro adecuado para que Zapatero se avenga a acordar con el PP «las líneas rojas que marquen lo que se puede y lo que no se puede hacer en el diálogo con ETA». Sólo en tales condiciones el PP está dispuesto a acompañar al Gobierno en este camino que, advierten, no puede confundirse con el de la negociación con la banda y que sólo puede tener como objetivo comprobar que la banda ha tomado la decisión irreversible de abandonar las armas. La falta de una estrategia conjunta motiva la desconfianza de los populares y está en el origen de las recientes quejas del primer partido de la oposición, que ha negado su aval a Rodríguez Zapatero para hablar con la banda terrorista en las actuales circunstancias. La «falta de lealtad», que ayer volvió a denunciar Eduardo Zaplana, y la sensación de que el líder socialista hace «propaganda» con el terrorismo sin contar con la oposición son los motivos que alimentan el «monumental enfado» que Mariano Rajoy transmitió el lunes a su partido y al propio Zapatero. Rajoy aprovechará el debate sobre el estado de la nación para recordar que sólo prestará apoyo al Ejecutivo para que compruebe que ETA está decidida a desaparecer. Tras su primera reacción al anuncio de Zapatero, en la que mostró su indignación, el PP matizó ayer su posición al criticar la falta de transparencia del Gobierno para asegurar que «si esa claridad existiera se ahorrarían muchas interpretaciones». Fuentes de la dirección popular explican que nunca rechazaron que el Gobierno mantuviera contactos con ETA, pero insisten en que debe ser a los únicos efectos de comprobar si ha decidido disolverse. «Las prisas son malas consejeras», dijo Zaplana, que acusó al presidente del Gobierno de confundir sus «necesidades» con «las necesidades de España». Porque los dirigentes del PP interpretan el anuncio de Zapatero en el mitin del PSOE como una cesión a las advertencias de Otegi y una respuesta a los portavoces de ETA que, en la entrevista publicada en Gara , exigieron decisiones a La Moncloa.