Amnistía denuncia malos tratos policiales y expulsiones ilegales
El informe anual de Amnistía Internacional denuncia varios capítulos de malos tratos policiales a los inmigrantes en España durante el 2005 y la práctica habitual de expulsiones ilegales de clandestinos sin ningún tipo de control judicial. El estudio El estado de los derechos humanos en el mundo se muestra especialmente crítico con la actuación de la Administración ante las crisis migratorias de las vallas de Ceuta y Melilla y la mala atención a los menores extranjeros. La organización reconoce las virtudes del proceso de regularización del pasado año en el que, según sus estimaciones, participaron unos 800.000 indocumentados residentes en España antes de agosto del 2004 y con contrato de trabajo. Pero este proceso de normalización es la única alabanza. AI lamenta que «muchos» de los sin papeles que lograron cruzar las fronteras de España en África y Cnarias fueron «expulsados ilegalmente». Además, la organización sostiene que a la mayoría de estos inmigrantes que entraron de manera ilegal «se les negó la asistencia para solicitar asilo». «Las personas que huían de la violencia, la injusticia y las privaciones y que lograban llegar a España siguieron encontrándose con obstáculos a la hora de acceder a los procedimientos de asilo», relata el informe, que insiste en que a los solicitantes del ansiado estatuto se les suele negar «la orientación y el apoyo jurídico necesarios». Es más, AI asegura que refugiados llegados a las dos ciudades autónomas del norte de África «permanecieron recluidos en centros de internamiento masificados y muchos fueron devueltos ilegalmente a Marruecos». Amnistía dedica buena parte de su informe a los altercados por los asaltos masivos a las vallas de Ceuta y Melilla durante agosto y septiembre del 2005.. «En la mayoría de los casos, las muertes y las lesiones fueron, según informes, consecuencia del uso excesivo de la fuerza o de malos tratos por parte de las fuerzas de seguridad españolas y marroquíes», asegura la organización, que se queja de que nunca hubo una investigación.