El Gobierno subirá el sueldo a los abogados del 11-M
El Gobierno aumentará el salario a los abogados de oficio de los imputados del 11-M, aunque no llegará a las cifras que exigen los letrados, que el pasado lunes se quejaron de que sólo cobrarán 315 euros por todo el proceso más 19 euros por cada mil folios de sumario. El ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, anuncio ayer que el Ejecutivo se sentará a discutir el 20 de junio con los 21 abogados, si bien no ocultó su malestar por las declaraciones de los defensores, que aseguran que peligra el juicio si no hay más medios, cuando en realidad, según el Gobierno, sólo buscan «dinero puro y duro». López Aguilar prometió que el Ejecutivo va a hacer «un esfuerzo» para lograr un «incremento salarial muy sensible» a la vista de la envergadura de este proceso y teniendo en cuenta de que se trata del «atentado más violento y repugnante de la historia de Europa». No obstante, ya advirtió que el dinero que se liberará de los Presupuesto Generales del 2006 y 2007 quedará muy lejos de los 60.000 euros por abogado (más de 1,2 millones de euros en total) que reclaman los letrados y el Colegio de Abogados de Madrid. El ministro, que señaló que todos los imputados tendrán asistencia letrada y que el juicio gozará de «todas las garantías», subrayó que, a pesar de la decisión del Ejecutivo de mejorar los salarios, dar más dinero se trata de una «arbitrariedad» porque estas cantidades están «tasadas por ley» dependiendo del tamaño del sumario y del número de sesiones del juicio. Así, insistió que la mejora económica que exigen los defensores «carece de sustento legal» y que ceder a las peticiones sería un agravio comparativo con otros procesos y «quebraría el principio de igualdad». López Aguilar reiteró que las cantidades fijadas para estos letrados son conformes al «modelo que tenemos en España» y que una mejora económica como la reclamada «carece de base legal y soporte normativo». «No podemos mejorar los salarios porque un determinado caso tenga una gran repercusión mediática», apuntó el ministro, quien se quejó de que los abogados hayan asegurado que sin más medios y dinero será difícil «el esclarecimiento de los hechos». Las reclamaciones no tienen «nada que ver con saber la verdad sino con dinero», insistió por enésima vez.