El Foro de Ermua anima a concentrarse ante la Audiencia Nacional en el juicio a Txapote
El Foro de Ermua destacó ayer que «no debemos tolerar la chulería y el desprecio» hacia los Tribunales y las víctimas del ex dirigente de ETA Francisco Javier García Gaztelu Txapote, quien será juzgado a partir de hoy por el asesinato del concejal del PP de Ermua (Vizcaya) Miguel Angel Blanco. En un comunicado, este colectivo hace un llamamiento a los ciudadanos para que acudan a la concentración frente a la Audiencia Nacional que, según indican, ha convocado para hoy, mañana y pasado Nuevas Generaciones del PP vasco, organización de la que era miembro Blanco. A juicio de este colectivo «no puede haber paz sin Justicia, sigue sin producirse el más mínimo signo de arrepentimiento de los etarras y en particular de Txapote» y «sólo derrotando a ETA conseguiremos plenamente la libertad». La Fiscalía de la Audiencia Nacional reclama por estos hechos que «Txapote» y su compañera Irantzu Gallastegi «Amaia» sean condenados a 50 años de cárcel. El secuestro de Miguel Ángel Blanco se produjo el 10 de julio, a las 15.30 horas, en la estación de tren de Eibar, cuando Blanco volvía a su trabajo tras comer en su casa. El joven fue interceptado a la salida del apeadero por Amaia, que le obligó a introducirse en el automóvil, donde le esperaban los otros dos miembros del comando. ETA emitió un ultimátum a través de Egin irratia y dio de plazo al Gobierno hasta las 16.00 horas del 12 de julio para trasladar a todos los presos de la banda a prisiones del País Vasco, como único modo de evitar el asesinato. Durante 48 horas, las calles españolas vivieron una de las mayores movilizaciones de la democracia, con millones de personas que exigían a ETA la liberación de Blanco. Su asesinato desató una ola de indignación y rabia en todo el país. El cuerpo agonizante de Blanco fue hallado el día 12, sobre las 16.10 horas, en un descampado de Lasarte (Guipúzcoa), boca abajo, con las manos atadas por cables y dos disparos en la cabeza efectuados por la espalda, a pocos centímetros y con una pistola del calibre 22 dotada de silenciador. El escrito del fiscal describe el asesinato de Blanco como una ejecución, ya que la víctima estaba «en posición y condiciones de absoluta indefensión»