El juez aprovecha las vacaciones del instructor del caso para revocar el archivo de la causa
Garzón acusa a dos etarras de un asesinato y frena su excarcelación
Implica a David Plá y Aitor Lorente en la muerte del senador Manuel Jiménez Abad
El juez Baltasar Garzón paralizó ayer la excarcelación de los etarras David Plá y Aitor Lorente escasas horas antes de que abandonasen la prisión este martes tras haber cumplido de forma íntegra sendas condenas de seis años por pertenencia a banda armada. El magistrado abortó las excarcelaciones al ordenar su ingreso en prisión provisional a la espera de que el Juzgado Central 1 de la Audiencia Nacional pueda determinar si en el 2000 facilitaron a la dirección de ETA los datos necesarios para asesinar al senador aragonés del PP Manuel Jiménez Abad. De esta forma, reabrió la causa e imputó a los dos un delito de asesinato terrorista en calidad de cooperadores necesarios en el crimen. Garzón aprovechó ayer que sustituye a Santiago Pedraz, el titular del Juzgado Central 1, quien se encuentra de vacaciones, para revocar el auto que dictó la semana pasada y por el que ordenó el archivo de la investigación por el asesinato de Jiménez Abad al considerar que no había prueba alguna que permitiese mantener una acusación contra Plá, Lorente y la también etarra Ainara Esterán. Garzón, con su decisión, aceptó el recurso que interpuso la Fiscalía contra el auto de Pedraz del 17 de julio pasado, que cerró la investigación y dio luz verde para que Pla y Lorente abandonasen ayer la cárcel una vez cumplidas sus condenas. Baltasar Garzón, en contra de lo afirmado por Pedraz, cree que sí hay indicios que podrían demostrar que estos tres etarras, que en 2000 formaban un comando terrorista que recogía en Aragón datos para atentar contra políticos y policías, suministraron a la dirección de ETA la información necesaria sobre las costumbres y hábitos de Jiménez Abad para que, un año después, cuando los tres ya estaban detenidos, otro comando pudiese quitar la vida al senador cuando caminaba junto a su hijo por Zaragoza para ver un partido de fútbol en el estadio de La Romareda. Prisión imprescindible Garzón sostuvo en su auto que la situación de prisión provisional, al menos, es imprescindible mientras se realiza una instrucción urgente del caso para evitar «el riesgo más que evidente» de que ambos puedan huir para no tener que enfrentarse a una acusación de asesinato terrorista. El magistrado ordenó la práctica urgente de 14 diligencias de investigación, entre las que destaca la toma de declaración al hijo de Jiménez Abad, que tendrá lugar el próximo 4 de septiembre. Quiere que el joven explique si el camino que realizaba con su padre el día del asesinato era el itinerario habitual que tenían para acudir los domingos a La Romareda. El dato es importante ya que el recorrido de padre e hijo por Zaragoza aquel día es idéntico al que consta en la información intervenida en el año 2002 al ex jefe militar de la banda terrorrista Ibón Fernández Iradi, Susper , y que fue supuestamente proporcionada por los ahora sospechosos.