El derrumbamiento del edificio provoca la demolición de los tres inmuebles colindantes
El uso imprudente de una bombona pudo causar la explosión de Alicante
Cuatro de las doce personas que resultaron heridas aún permanecen ingresadas
El uso imprudente de una bombona de gas butano pudo haber sido el origen de la explosión que causó ayer el derrumbamiento de la tercera planta de un edificio de Alicante, suceso en el resultaron heridas doce personas, de las que cuatro permanecen aún hospitalizadas, y que obligará a demoler tres inmuebles afectados. La hipótesis de un uso imprudente de una bombona de gas es la interpretación inicial a la que ha llegado la Policía Local de Alicante tras escuchar la declaración de uno de los testigos de la deflagración y posterior derrumbamiento del inmueble, una mujer que compartía piso con los dos heridos más graves y que se encontraba en otra habitación en el momento en que sucedieron los hechos. El jefe de la Policía Local, Luis Gómez, hizo estas declaraciones durante la rueda de prensa que ofreció ayer el alcalde accidental de Alicante, Andrés Llorens, para informar sobre el estado de los cuatro heridos que permanecen ingresados en el Hospital General y de la situación en que han quedado los edificios afectados por la explosión, que se declararán en ruina total y serán demolidos. Primeros indicios Según Llorens, los primeros indicios muestran una «imprudencia temeraria» por el uso indebido de una bombona de butano en la vivienda del tercer piso en la que se produjo la explosión, aunque la investigación todavía no ha determinado si ésta ocurrió en la cocina o en un dormitorio. De la declaración de la testigo, de nacionalidad venezolana, se desprende que pudo haber un «uso imprudente» por la «apertura de una bombona de butano» por parte de uno de los dos heridos que se hallan en estado más grave, aunque el jefe de la Policía Local no precisó si la explosión había sido intencionada o no. Gómez dijo que tampoco se ha sabido «definir» si los hechos ocurrieron «en la cocina o en el dormitorio», e indicó que, a partir de ahora, el Grupo de Homicidios del Cuerpo Nacional de Policía se encargará de la investigación de los hechos y deberá determinar la cantidad de gas acumulado que había en la vivienda en el momento de la explosión. En cualquier caso, tal y como apuntó el concejal de Seguridad Ciudadana, Luis Concepción, se descarta que haya sido una explosión de gas natural, pues la única vivienda con suministro era la situada en el bajo del edificio, si bien la deflagración «afectó a la tubería de servicio». Los hechos ocurrieron ayer por la tarde, alrededor de las 13.45 horas, en una vivienda situada en la tercera planta de un edificio de la calle Cerdá de Alicante, en el barrio de Los Angeles. De las doce personas que resultaron heridas con lesiones de diversa consideración, cuatro continuaban ayer ingresadas en el Hospital General de Alicante, después de que las dos mujeres de 76 y 43 años que pasaron la noche en observación en el Hospital de San Juan recibieran ayer por la mañana el alta médica. Entre los heridos más graves se encuentran la pareja que residía en la vivienda donde tuvo lugar la explosión, que presenta quemaduras en el 80 por ciento de su cuerpo. Llorens indicó que éstos son Eloy G.P., de 31 años, que presenta además un traumatismo craneoencefálico, y Almudena B.M., de 25, ambos con pronóstico grave, aunque «estables dentro de la gravedad».